Los Políticos, suplemento de El Economista del pasado martes, fue dedicado en su mayoría a las próximas elecciones internas del partido Acción Nacional. Tormenta azul, anunció en su portada la publicación especializada. Acertado título. El instituto político blanquiazul enfrentará el proceso comicial más ríspido de su historia, según opinan algunos analistas políticos y varios militantes del partido que fundaron Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna, entre otros; y que fundieron Vicente Fox y Felipe Calderón, entre otros.

La confrontación electoral de la que saldrá el presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Acción Nacional y que se realizará el próximo 18 de mayo ofrece, cuando menos, dos ángulos inéditos: será la primera vez que vote toda la militancia, alrededor de 220,000 personas. Antes sólo votaban los casi 400 integrantes del Consejo Nacional. También, será el primer proceso electoral interno que se lleve a cabo después de los 12 años en los que el PAN gobernó en el ámbito federal, lapso en el que el partido cambió en la percepción de los ciudadanos. De ser una oposición con imagen de probidad, tras su paso por el gobierno de la República y de algunos estados del país, dejó la impresión de ser un partido constituido por políticos corruptos e ineficientes. (La opinión de un priísta tapatío: Los panistas son corruptos y pendejos: hacen los que nosotros hacíamos más lo que se imaginan que hacíamos ).

El precitado suplemento, editado por Diego Badillo, también destaca que los panistas llegarán a la votación partidista con los ánimos exacerbados, las pasiones desatadas, tensos y polarizados.

Algo que el autor de estas líneas no entiende ya no me llamaré textoservidor no sea que me acusen de trata de mi propia persona es la posición de los ex gobernadores surgidos de Acción Nacional, que anunciaron la configuración de un grupo denominado Panistas por México y que, a la mera hora, no lanzará ningún candidato para presidir su partido.

Al parecer, la agrupación interna encabezada por Carlos Medina Plascencia y Ernesto Ruffo Appel, le propusieron a Luis Felipe Bravo Mena –presidía el partido cuando Fox ganó la presidencia- repetir color como candidato de unidad blanquiazul, pero el que fuera secretario particular de Felipe Calderón no aceptó. También le dirigieron la misma invitación a la dama de la eterna sonrisa, Josefina Vázquez Mota, quien después de decir ni he deshojado la margarita, ni hoy tiro la toalla , lo pensó mejor y el pasado 26 de febrero renunció a la posible candidatura su caso es entendible: está cansada y asqueada, supongo, de las traiciones a las que ha sido sometida por sus dizque compañeros de partido.

En la publicación aludida, ni Ruffo, ni Medina explicaron por qué no llegaron a un tercer candidato de unidad. El guanajuatense expresó, con la sintaxis que caracteriza a todo panista que se respete, que él votará libremente por quien cuya propuesta le convenza . Lo cual me suena a abstención. Más claridoso, el primer gobernador panista en la historia dijo que no votará por ninguno de los dos candidatos propuestos. Comentó que tomó esa decisión porque ambos aspirantes buscan la dirigencia del PAN sólo para proteger sus intereses de grupo.

A estas alturas, quien no sepa quiénes serán los dos aspirantes que disputarán la máxima dirigencia de Acción Nacional no vive en México o sólo piensa en fútbol. Se trata de Gustavo Enrique Madero quien ya solicitó licencia a su cargo de presidente nacional panista para buscar la reelección- y Ernesto Cordero quien ya solicitó licencia como senador de la República para el enfrentamiento calificado de tormenta, porque no hay un mínimo acuerdo de decencia ni consideraciones entre ellos. Sólo descalificaciones y acusaciones.

Ernesto Cordero, que va de la mano del ex gobernador de Guanajuato Juan Manuel Oliva ¡aguas! tiene más cola que la taquilla del Azteca cuando la final América-León , acusa a Madero de utilizar recursos del partido para promover su candidatura. Lo acusó de blandengue y de dejarse manipular por Peña Nieto al haber firmado el Pacto por México.

De última hora me entero que Madero involucró a Cordero y a su jefe, Felipe Calderón en el escándalo de Oceanografía, al afirmar que ellos conocen información detallada por haber sido miembros del Consejo de Administración de Pemex.

Ante la guerra de lodo que desprestigia al PAN, el periodista Ramón Alberto Garza, sugirió antier martes una opción conciliadora: Ricardo Anaya, joven político que cumplió la nada fácil labor de presidir la Cámara de Diputados durante los tormentosos días de las reformas .

Me uno a la propuesta del periodista regio, aún sabiendo que no prosperará nuestro apoyo para el chavo que la primera vez que lo vi creí que era hijo de otro panista afamado: José González Morfín.

Terminaré mi colaboración con una corta parodia musical que debe ser cantada con la música del tema Nel blu dipinto di blu (Volaré) de Domenico Modugno:

Creo que un sueño así nunca más volverá/ cuando a Los Pinos llegaron los hombres de azul./ Y de improviso Martita y sus hijos/ después Calderón./Le pusieron en la madre a la aureola de azul./ Madero, no, no. / Cordero, no, no, no. / Anaya es el hombre de azul. Azul pintado de azul.