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Opinión

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Nearshoring mexicano, con ojos en la nuca

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Luis Bartolini Esparza

“Objects in mirror are closer than they appear”

Advertencia de seguridad en el espejo

retrovisor derecho de un auto

Esta expresión se ha convertido más allá de un famoso “warning” y un “disclaimer” popularizados por la industria automotriz mundial, en una frase digna de aplicarse como alegoría para muchas circunstancias de la vida; retomada por ejemplo, por Meat Loaf en su canción “Objects in the rear view mirror they appear closer than they are”, entre otros más.

Hablando del efervescente nearshoring y particularmente, en relación con el sector financiero mexicano, es claro que en la medida en que se implementen políticas públicas asertivas que incentiven inversiones estratégicas para el desarrollo de infraestructuras que faciliten estas actividades, al tiempo en que se apoye a los distintos niveles de participantes, comenzando por las micro y pequeñas empresas, y continuando con los jugadores medianos y grandes, se sientan bases para lograr resultados favorables.

Al respecto, las distintas entidades del sector financiero mexicano están promoviendo sus productos especializados, principalmente enfocados al otorgamiento de créditos, factorajes y sistemas de pago digitales, ágiles y eficientes que coadyuven con las empresas incrementando sus capacidades y potencial. Pareciera que el efecto nearshoring versa exclusivamente sobre la planta productiva y que por lo tanto, es sólo cuestión de ofrecer buenos servicios financieros adecuados a las necesidades que plantea. Pero ¿podemos pensar también que se pueden dar movimientos para posicionar en México jugadores financieros que aprovechen al igual que una fábrica la ola del nearshoring?

Paradójicamente, en la medida en que se desarrolla más la tecnología se relativiza la importancia de la ubicación física o geográfica para la prestación de ciertos servicios financieros sobre todo digitales; sin embargo, en la práctica esto no es del todo cierto. La cantidad de jugadores del sector que están llegando del sur del continente es importante, y no es casualidad.

Desde el punto de vista económico y demográfico, según cifras de 2022 del Banco Mundial, vemos países como Brasil con una población de alrededor de 215 millones de personas, un PIB de 1 billón 920 mil millones de dólares, al tiempo que Argentina reporta poco más de 46 millones de personas y un PIB de 632 mil millones de dólares, mientras que México con una población de poco más de 127 millones de personas y un PIB de 1 billón 414 mil millones de dólares. Después de Brasil somos el mercado más grande de Latinoamérica.

El tema de inclusión financiera tiene varios indicadores que pueden servir de referencia pero para efectos prácticos, conforme a las últimas cifras publicadas en el FINDEX por el Banco Mundial, en México el 36% de los mayores de 15 años cuenta con una tarjeta de crédito o débito, mientras que en Brasil es el 70%, en Argentina el 56% y en Chile 79%. La inclusión financiera sigue siendo una tarea pendiente en México y consecuentemente, una importante área de oportunidad.

Adicionalmente, en el tema de remesas se espera que implique para México más de 60 mil millones de dólares este año lo que podría representar alrededor de un 4.5% de nuestro PIB, mientras que, en los casos de Brasil y Argentina, ese concepto ronda el 0.3% y el 0.2%, respectivamente de sus correspondientes cifras de PIB. Obvio, el número de operaciones también es creciente por su propia naturaleza y los umbrales a las que se encuentran sujetas. Es un nicho de mercado relevante.

Así las cosas, si a lo anterior le agregamos la demanda de operaciones que el nearshoring por sí mismo puede implicar, no es gratuito que un buen número de entidades financieras principalmente brasileñas, argentinas, chilenas y colombianas estén llegando a México para participar como jugadores en el sistema financiero tradicional, Fintech, regulado y no regulado, y ese es un aspecto que debe tomarse en cuenta porque de no implementarse las estrategias adecuadas para anticiparse a este efecto y preparar a los jugadores nacionales, la derrama económica esperada a partir del nearshoring podría volverse relativa. En otras palabras, se requiere una visión 360° para aprovechar en mayor medida esta oportunidad.

Twitter: @LBartolini

e-mail: lbartolini01@gmail.com

Luis Bartolini Esparza

Consultor en derecho financiero, bancario, financieras populares y Fintech.

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