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México, peor que Irak
Todo indica que nos hemos vuelto inmunes a las cifras de la inseguridad en el país; que las ejecuciones cotidianas y la espiral de violencia cada más brutal y atroz nos ha vuelto insensibles.
Así, pasamos de la simple ejecución por arma de fuego a los muertos por granadazos; a los levantados con tiro de gracia en la nuca; a los descabezados; a los descuartizados con sierra eléctrica; a las muertes por inmersión en ácidos que desbaratan los cuerpos; a los colgados en puentes; a cuerpos amontonados en vehículos y arrojados en plena vía pública
La espiral no termina, pero pareciera que la presencia cotidiana de las noticias e imágenes de esta temporada atroz de sangre nos ha vuelto inmunes a esta cadena de horrores.
Hay que volver a mirar atrás, a lo que teníamos antes y hay que mirar afuera, lo que existe en otras partes del mundo, para dimensionar el horror en el que estamos parados los mexicanos.
Irak es un ejemplo que nos ofrece un punto de comparación. El miércoles 14 de diciembre el presidente de Estados Unidos Barak Obama anunció el retiro definitivo de las tropas de su país en Irak, para este 31 de diciembre.
Irak fue invadido por Estados Unidos en marzo de 2003, con una serie de alegatos que posteriormente se confirmaron que fueron falsos, y todo para justificar el envío de tropas estadounidenses a ese país árabe. En total, las tropas de Estados Unidos estuvieron en Irak ocho años y ocho meses. En ese lapso, el aparato militar estadounidense envió a cientos de miles de soldados y en su punto más álgido llegó a tener un contingente de 170 mil elementos, a fines de 2007.
El saldo de la invasión de Estados Unidos y los países que decidieron respaldar esta aventura bélica fue brutal para la sociedad civil iraquí. En casi nueve años de invasión murieron entre 104 y 113 mil civiles, de acuerdo al recuento cotidiano que llevó a cabo, desde comienzos de la guerra. En el mismo lapso fallecieron 4,484 solados de Estados Unidos y 318 de Gran Bretaña, España y otros. Además de la baja de 20,125 solados iraquíes. En total, hubo 128,927 muertos por la invasión a Irak.
Lo terrible es que en apenas cinco años de guerra en contra la delincuencia organizada, declarada por el presidente Felipe Calderón el 11 de diciembre de 2006, las cifras de muertes y desaparecidos en México casi iguala a las cifras de la invasión a Irak.
Desde que llegó Calderón al poder el 1° de diciembre de 2006 al 31 de octubre de 2011, se han contabilizado 60,420 muertes que el gobierno federal clasifica como ejecuciones , enfrentamientos y homicidios-agresiones , de acuerdo a un puntual recuento elaborado por el reportero Enrique Mendoza Hernández, del semanario Zeta de Tijuana. Este recuento supera las 55 mil víctimas del recuento oficial.
La suma de estas dos cifras es escalofriante: 105,564 mexicanos muertos o victimas de desapariciones forzadas, levantones o enterramientos en fosas comunes.
La cifra de la espiral de violencia en México, en cinco años, rebasa con mucho las cifras de muertes que había en el mismo lapso de la invasión a Irak.
No se a usted lector, pero a mi la comparación me pone los pelos de punta. Estamos en medio de una guerra sin admitirlo, una guerra que además no se está ganando, una guerra que tiene en la mira no a soldados equipados con la última tecnología, sino muchas veces a población civil indefensa e inerme. Por si fuera poco, esta estrategia de presunta guerra contra la delincuencia ha creado el contexto, por comisión u omisión, para desatar una nueva guerra sucia en contra de defensores de derechos humanos, activistas sociales y dirigentes comunales y barriales. Urge detener esta guerra. México está peor que Irak.
@rmartin1011
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