Paradójicamente el único contrapeso que tiene el presidente electo son los mercados financieros.

Es paradójico porque el inminente presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, públicamente ha dicho que un Estado democrático como el que él representará de ninguna manera estará sujeto a los mercados financieros.

Sin embargo, lo cierto es que han sido los mercados financieros los que han encendido los focos rojos de alto riesgo, frente a declaraciones, anuncios o iniciativas de ley que pudieran afectarlos.

De hecho, desde el día 1 de julio en que ganó las elecciones presidenciales, el peso se depreció y posteriormente se apreció, en cuanto pronunció el discurso en el que se comprometió a mantener la estabilidad macroeconómica, las finanzas públicas sanas y el respeto a la autonomía del Banco de México.

Ésa fue la recepción que le dieron al presidente electo, en un claro mensaje que se puede resumir en la frase: “dime quién eres (en materia económica) y te diré cómo reacciono (en los mercados cambiario y de capitales)”.

En el caso de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México los mercados no hicieron retroceder al virtual presidente de México pero sí lo obligaron a posicionarse frente a la iniciativa de ley de Ricardo Monreal para eliminar comisiones bancarias.

Reacción virulenta

Los mercados cambiario y de valores han reaccionado con virulencia.

El 29 de octubre, el día que López Obrador anunció la cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Bolsa Mexicana de Valores perdió ¡17,500 millones de dólares!

Ese día, el peso tuvo su mayor caída en dos años; el dólar pasó de las 19.30 unidades a más de 20 pesos en el mercado interbancario.

Por el mismo motivo, las afores en el mes de octubre registraron el pasado mes de octubre la tercera minusvalía más importante que ha tenido en su historia reciente el sistema de pensiones privado. En total, las minusvalías registradas en ese mes, fueron por ¡130,000 millones de pesos!

Y cálculos oficiales indican que alrededor de ¡90,000 millones de pesos! de esa minusvalía total se explican por la cancelación de la construcción del NAIM.

El resto puede adjudicarse a la volatilidad internacional.

Eso quiere decir que las plusvalías que venía registrando el conjunto de afores, por 130,000 millones de pesos, en lo que va del año, se esfumaron.

Con el anuncio, el 8 de noviembre pasado, de la iniciativa Monreal, las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores perdieron ¡24,945 millones de dólares! en su valor de capitalización.

Las acciones de algunos bancos registraron en promedio una caída de 9% y la que registró un descenso de 11 por ciento.

Ese día la Bolsa Mexicana de Valores tuvo una de sus peores caídas de casi 6 por ciento.

Al día siguiente, el 9 de noviembre, cuando López Obrador se deslinda de la iniciativa Monreal y ratifica que no realizará cambios constitucionales en materia fiscal ni bancaria en los tres primeros años de gobierno, el peso y la Bolsa reaccionaron positivamente de manera inmediata.

El dólar pasó en minutos de 20.40 pesos a casi 20 pesos.

Todavía falta si realmente se elimina la iniciativa Monreal. Su autor ha dicho que no.

Empresarios, calladitos

Hasta ahora los mercados han sido el único contrapeso para el candidato que con mayor número de votos ha alcanzado la victoria para encabezar la Presidencia de la República.

Nadie se ha enfrentado directamente al próximo presidente de México.

Ni siquiera los poderosos empresarios afectados por la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México han manifestado la más mínima molestia. Y entre ellos están algunos de los más poderosos de México: Carlos Slim (Cicsa), Carlos Hank Rohn (Hermes), Olegario Vázquez Aldir (Prodemex), Hipólito Gerard (GIA) e ICA, dirigida por Guadalupe Phillips Margain.

Todos integran el consorcio que ganó dos de los contratos más importantes para construir una pista y la terminal aeroportuaria.

El conjunto se sentó y conversó con el presidente electo y se comprometieron a no presentar demandas legales. Al menos eso dijo públicamente López Obrador.

Organizaciones, prudentes

Entre los organismos empresariales, salvo la Coparmex que preside Gustavo de Hoyos, nadie más se ha atrevido a levantar la voz en contra de la decisión del presidente electo.

El dirigente del sindicato patronal ha sido el único que pública y abiertamente ha acusado al presidente López Obrador de haberles mentido.

En los medios de comunicación ha manifestado que la consulta ciudadana no tiene validez y en días pasados invitó a Tony Blair quien aseveró que las consultas ciudadanas no son buenas para tomar decisiones sobre temas delicados.

El Consejo Coordinador Empresarial, con Juan Pablo Castañón, ha sido más moderado y la Asociación de Bancos de México presidida por Marcos Martínez mantuvo un prudente silencio frente al anuncio de la iniciativa Monreal con la que se pretende eliminar comisiones bancarias.

ATISBOS

FIFÍ. Ayer se registró una numerosa y pacífica manifestación a favor de Texcoco. De acuerdo con los reportes de las autoridades capitalinas fueron alrededor de 5,000 personas las que salieron al Paseo de la Reforma y marcharon para manifestarse a favor de la construcción del aeropuerto en Texcoco. Se trató de una manifestación en la que aparentemente no hubo detrás ninguna organización política. Habría sido espontánea. Podría ser el principio de la expresión ciudadana que no está de acuerdo con el próximo presidente de México.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.