“Cualquiera que piense que se puede arreglárselas mejor por su cuenta está equivocado. Nuestro bienestar es compartido y nuestro sufrimiento también. Somos un mundo.” Ángela Merkel para la Asamblea General de Naciones Unidas. Septiembre, 2020. Esto después de asumir la responsabilidad de su país en una de las grandes tragedias de la historia, la Segunda Guerra Mundial.

“Había un avión presidencial, que existe todavía, pero está en venta, ya lo rifamos y todavía vamos a venderlo.” Andrés Manuel López Obrador para la Asamblea General de Naciones Unidas. Septiembre, 2020. Esto después de presumir que Benito Juárez fue la razón por la que que Mussolini también se llamara Benito.

La semana pasada, el equipo de comunicación del presidente, dedicó tiempo y recursos para hacer un análisis de las columnas de opinión publicadas en distintos diarios y calificar si las que hablaban de su gobierno lo hacían de forma positiva, negativa o neutral. Más allá del egocéntrico ejercicio, por cierto, había menos columnas negativas que número de días sin medicamentos que llevan los niños con cáncer, quiero resaltar que quien hizo el análisis se tomó la molestia de anotar cuántas de estas columnas fueron firmadas por mujeres. Del total de columnas estudiadas, sólo el 10.8% habían sido firmadas por mujeres. El problema de la baja representación está en que nos estamos quedando mayoritariamente con una sola visión del mundo, la masculina. Cuando las experiencias de vida de la otra mitad de la población son distintas, y no están siendo expresadas equitativamente.

En entrevista para México Siglo XXI, evento que anualmente Fundación Telmex Telcel sostiene para sus becarios, le pregunté a Theresa May, exprimera ministra de Reino Unido, sobre el liderazgo femenino y sus diferencias con el masculino, ella respondió: Me parece que a menudo las mujeres sí siguen un abordaje diferente a los hombres respecto al liderazgo. Creo que las mujeres suelen ser más colegas, y buscan formar equipos para trabajar conjuntamente más que los hombres. Creo que las mujeres dedican más tiempo a escuchar que a pararse en la cima a declarar: “Este es mi punto de vista. Las cosas son así.” Las mujeres escucharán a otros aunque tengan sus propias opiniones. Pensarán en las opiniones de otros antes de expresar las propias. Esto me parece importante porque necesitamos saber escuchar lo que dice una amplia variedad de personas. No hay que suponer que siempre tenemos lar razón en lo que nos proponemos hacer. El problema con esto es que a veces provoca que los hombres piensen que las mujeres somos indecisas o que no tenemos una opinión propia. Lo que yo respondo ante eso (lo cual aplica en el ámbito de la política, los negocios o cualquier otro), es que nada más porque una mujer aborde un tema en forma distinta, no significa que obtendrás una respuesta equivocada. Sencillamente hay que aceptar que su aproximación al tema y la manera de lidiar con él son diferentes.

Necesitamos más mujeres en la escena pública, y más mujeres contando sus historias.

pamcerdeira@icloud.com

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.