El 17 de junio en estas mismas páginas publiqué el artículo Gobierno de fracasos; una periodista amiga, que desde Caracas reportó los años del chavismo, y ahora cubre América Latina para medios de lengua alemana, me comenta que una parte de esos fracasos, para la sociedad y la vida democrática del país, el presidente los considera un éxito.

De manera textual recojo su comentario de los éxitos del presidente:

• Éxito en desmantelar instituciones independientes que le puedan hacer contrapeso.

• Éxito en construir una base de gente que depende directamente de sus dádivas y no de la economía formal que está en retroceso gracias al Covid-19.

• Éxito en polarizar la sociedad y construirse como víctimas de conspiraciones.

• Éxito en popularidad; hoy si hubiera elecciones volvería a ganar.

• Éxito parcial en cooptar sectores económicos, políticos y sociales.

A la reflexión de mi amiga y en el marco del proyecto político que el presidente se propone restaurar, el viejo régimen del presidencialismo autoritario, añado:

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad de que éste es un gobierno incorruptible cuando está lleno de corruptos probados.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que privilegiar el uso de las energías fósiles es mejor que el uso de las energías alternativas.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que la protección del medio ambiente es irrelevante. Es un proyecto de los conservadores.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que se reduce la pobreza cuando ésta ha aumentado en forma dramática.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que se reduce la violencia cuando ésta ha aumentado y es la más alta en la historia moderna del país.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que no importa el crecimiento de la economía, que eso no influye en la condición de las personas.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que no importa se pierdan los empleos, porque para eso existen los programas sociales.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que él está por arriba de la Constitución y de las leyes y que eso está bien.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que el respeto a los derechos humanos no es tan importante como se dice.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que la misoginia es un valor y no algo que se debe combatir hasta erradicar.

• Éxito en hacer creer a la sociedad que la mentira es la verdad.

• Éxito en hacer creer a un sector de la sociedad que él es su mesías salvador cuando el país se desmorona en todos los frentes.

Mi amiga también me señala: “El que está viendo la película por segunda vez tiene la mirada más aguda”, al hacer referencia a su experiencia anterior en Venezuela. Y añade que, “la oposición hasta ahora ha fracasado en construir una alternativa atractiva y competitiva social y electoralmente”. Lograrlo pasa por hacer ver a la sociedad que los éxitos del presidente minan la democracia y alejan la posibilidad de construir una vida más digna y justa para todos.

Rubén Aguilar

Asesor Político

Convicciones

Licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tiene estudios de comunicación en el ITESO (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el INODEP (París, Francia). De 1966 a 1979 estuvo en la Compañía de Jesús.

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