El Secretario General de Naciones Unidas tiene el poder sobre nada y la responsabilidad sobre todo.

La definición es del periodista Ravi Somaiya y no se distancia de la realidad que vive António Guterres, Secretario General de la ONU, al mirar el mundo desde la ventana de su oficina ubicada a orillas del East River en Nueva York.

A 75 años de su nacimiento es importante subrayar la capacidad que tiene la ONU de vitalizar su agenda para abordar retos globales, como hoy lo son el nuevo coronavirus y el cambio climático. Sobre el primero de ellos, su Secretario General comentó el miércoles durante la Asamblea que “el Covid-19 no es solo una emergencia de salud pública, también es una emergencia de comunicaciones”, en referencia a la propagación de información falsa que difunden personajes políticos en redes sociales.

Durante el evento también participó el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien comentó sobre el tema: “Al igual que el Covid-19 se propagó por el mundo, también lo hicieron los rumores, las mentiras y la desinformación”.

Las palabras de ambos revelan los efectos de la polarización que sobre el tema se encuentran las potencias de Estados Unidos y China.

En el verano de 1940, con la invasión de París por parte de los nazis, el destino de la Sociedad de Naciones (el embrión de la ONU), pendía de un hilo. En Ginebra, el destino de la organización y de sus todavía empleados caminaba sobre la cuerda floja, sin embargo, Estados Unidos tenía el interés de protegerla: más de 200 de sus ciudadanos trabajaban en la Sociedad de Naciones, y esta había hallado en el mecenazgo estadounidense, como fuera el caso de Rockefeller, el respaldo financiero de los años 30.

Arthur Sweetser, el primer estadounidense nombrado para ocupar el puesto de secretario, era un simpatizante por el organismo. Había contribuido a fundar la oficina de prensa de la Sociedad en 1919, e incluso llegaría a convertirse en el primer director de la Oficina de Información de la ONU, así como en presidente de la Fundación Woodrow Wilson.

Fue una época en la que Estados Unidos apostó por el organismo multilateral que, al día de hoy sigue siendo el más importante.

Han pasado 75 del nacimiento de la ONU y después de la Guerra Fría, es probable que el actual entorno sea en realidad una encrucijada del organismo multilateral. Guterres alertó esta semana a los países para que hagan lo posible para evitar una nueva edición de la Guerra Fría.

Desde la ventana de su oficina, el Secretario General observa el peligroso protagonismo de los nacionalismos que se expanden como incendios por el mundo.