Hace cuatro años estaba por comenzar la etapa más intensa para el equipo peñista. Durante la campaña presidencial personajes de los más diversos orígenes habían trabajado para el proyecto , que no era otro que llevar a Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República. Cumplido ese objetivo, daría inicio el periodo de transición, dentro del cual tendría que construirse el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.

El Pacto por México ni siquiera aparecía en el imaginario de los peñistas, quienes de acuerdo a testigos de esa intensa etapa tuvieron que acudir a una clínica, impartida por el exmundialista Jorge Valdano. En su memoria, intacta, están esas charlas que deberían servir para despabilar al equipo e imbuirlo de una mentalidad ganadora.

Ya asomaban entonces las dicotomías y las dualidades. Uno de los grupos, concitado en torno al liderazgo de Luis Videgaray; otro, agrupado con Miguel Ángel Osorio Chong. Y los paisanos, aquellos que tenían derecho de picaporte con el presidente electo.

Uno de ellos era Alfonso Navarrete Prida, mexiquense por adopción y cuya vertiginosa carrera en el ámbito de la seguridad y la procuración de justicia -fue secretario particular de Jorge Carpizo y subprocurador de control de procesos penales con Jorge Madrazo Cuéllar- lo llevó al gabinete de Arturo Montiel. Allí conoció al más brillante de los Golden Boys.

Navarrete Prida anhelaba desde entonces la candidatura del PRI al gobierno del Estado de México, pero el mejor perfilado era Peña Nieto. El procurador no hizo de su vocación una obsesión y eso le valió ser ratificado por el mandatario priista, en el 2005.

Justo hace una década pocos lo recuerdan Navarrete Prida inició una averiguación previa para atender los señalamientos contra Arturo Montiel, por su presunto enriquecimiento inexplicable. El caso fue archivado, sin que la autoridad mexiquense hallara elementos.

El procurador dejó su cargo y, tras un breve paso por el gabinete peñista como titular de Desarrollo Metropolitano, se fue a San Lázaro, donde construyó un vínculo sólido con Emilio Chuayffet.

En agosto del 2012 Navarrete Prida dejó su curul y se reportó con Peña Nieto. Entonces, recibió el encargo de preparar la propuesta de reforma al sistema judicial. Después de dos meses de arduos estudios, con la idea primigenia de valorar la pertinencia de una fiscalía, autónoma del ejecutivo federal. Su recomendación fue diáfana: habilitar dos fiscalías. Una, encargada de procurar justicia en todos los ámbitos, a excepción de los delitos cometidos por los grandes cárteles del crimen organizado, que serían perseguidos por un fiscal de hierro. Y hasta allí. Navarrete Prida no quiso ser el último titular de la PGR.

En esa etapa la reestructuración de la Secretaría de Seguridad Pública quedó a cargo de Jorge Carlos Ramírez Marín y como responsable para mitigar la corrupción, Virgilio Andrade. También en ese caso, los proyectos quedaron embodegados. En la recta final de la etapa de transición la reingeniería del gobierno federal hizo que la estrategia nacional de seguridad recayera en los ámbitos de Osorio Chong.

El paso del tiempo ha dejado ver las ventajas y desventajas de ese modelo. Y ahora mismo, cuando corren y casi simultáneamente se descartan versiones sobre un ajuste en el equipo presidencial, es mencionado insistentemente Navarrete Prida. Algunos lo veían como a Ramírez Marín al frente del PRI. Otros lo ubican como procurador. O en Bucareli...

Navarrete Prida mantiene las premisas que hace cuatro años eran válidas. Y, por lo mismo, pretende proseguir con su aspiración a gobernar el Estado de México. El contexto actual de alteración social, debilidad institucional y amenazas reales a la gobernabilidad democrática podría hacerlo cambiar de ruta.

Efectos secundarios

OLVIDO. Quizá sea la moda del cambio de formato o un terrible descuido, el caso es que por ningún lado aparece la publicación del segundo reporte trimestral de labores del IFT que debió haber sustentado Gabriel Contreras, comisionado presidente, ante el Senado de la República. Para los titulares de los órganos autónomos aplica el artículo 28 de la Constitución, que obliga a los titulares de la Cofece y el IFT a presentar anualmente un programa de trabajo y, trimestralmente, un informe de actividades a los poderes Ejecutivo y Legislativo de la Unión. Además, tienen la obligación de comparecer anualmente ante la Cámara de Senadores.

APUNTADOS. El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, y el titular de la Autoridad Federal de las Zonas Económicas Especiales, Gerardo Gutiérrez Candiani, acudieron a una reunión convocada por la American Chamber of Commerce de México. Las posturas de ambas partes son incontrovertibles: los inversionistas claman por certidumbre jurídica, transparencia en la implementación de la iniciativa y un significativo paquete de incentivos fiscales. Gutiérrez Candiani, por su parte, puntualizó que el gobierno federal busca dar una solución definitiva para la región sur-sureste del país en términos de desarrollo, inversión y mejores empleos .

DEFINICIONES. Tras de su plenaria, los senadores del PRD consensuaron una agenda legislativa. Y para el arranque del periodo ordinario de sesiones, dentro de una semana, impulsarán la adopción de una política de austeridad gubernamental y la implementación de una política emergente de gasto.