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Los 266 compromisos ?de Peña Nieto
El domingo vinieron a ver el futbol a mi casa -le voy al León- mis amigos Andrés y el ingeniero H -asesor de mañas políticas de esta columna. No lo sabía, pero ahora resulta que soy el vínculo entre dos ideologías políticas diferentes: el anarquismo de Andrés - un anarquismo bien entendido, auténtico y humanista, donde mi brazo termina donde empieza tu nariz - y el priísmo de H - no es, propiamente, una ideología, es una forma de vida, es un gen, una molécula del ADN nacional mexicano que rige nuestra conducta, independientemente del partido de nuestra preferencia, querámoslo o no .
Sabía yo, no de balde es mi consejero en picaresca política, del priísmo de H. Priísmo que él califica de pragmático y que durante los 12 años del panato estuvo dispuesto a diferir por cualquier chamba de Oficial Mayor o Jefe de Compras parriba. Actualmente, está en la banca -que no la congeladora-, según dice, tiene poco pelo para andárselo pintando, no se diga para peinar copete, se conforma con que nadie le rasque a su pasado y lo dejen vivir de lo poco que juntó, no porque no me hubieran puesto donde había, sino porque hay que ser marranos pero no trompudos -dice.
Con Andrés, una que otra vez había hablado de política; o mejor dicho, había tratado de tocar el tema, por el cual en dichas ocasiones mostró desprecio.
Pero el domingo - yo y mi bocota - se me ocurrió hacer un comentario sobre el primer año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y, para mi sorpresa, Andrés hizo lo que nunca, aceptar el tema y despotricar en contra de Peña y su gobierno. Es increíble -manifestó en su primer comentario- que de los 266 compromisos que durante su campaña firmó ante notario público, sólo haya cumplido cuatro de ellos.
Bueno -expuso el ingeniero H en tono campechano, condescendiente- los compromisos los hizo para un sexenio, no para 12 meses. Dale chance.
Doscientos sesenta y seis compromisos para cumplirse en seis años dan un promedio, aproximado, de 44 de ellos para cumplir cada año, así que el Presidente ya tiene un rezago de 40. Pensé que hasta ahí llegaría el tema. Sin embargo, Andrés, al que había yo escuchado decir que hablar de política era de mal gusto y que cómo sería la política de mala que a las suegras se les llama mamás políticas , traía ganas de discutir y agregó: Los cuatro compromisos cumplidos son casi tan chafas como las obras inauguradas cuando fue Presidente el ingeniero Pascual Ortiz Rubio: el paso a desnivel de la calle de Uruguay y la jaula de los changos del zoológico de Chapultepec. Peña inauguró la repavimentación de los 100 kilómetros de la vía Santa Bárbara-Izúcar de Matamoros, en Morelos, y ordenó 10% de descuento en el precio del ferri que va de Cozumel a Playa del Carmen.
No mames güey -dijo el ingeniero y subió el tono. Esa comparación es de mala leche, simplemente el haber logrado la firma del Pacto por México es una chingonería presidencial. A eso agrégale la creación de dos- instituciones que serán muy provechosas para la economía del país, el Instituto Nacional del Emprendedor y el Consejo Nacional Consultivo para el Crecimiento Económico y el Empleo en México.
Mira -Andrés insistió en discutir y yo ya no vi el penalti en contra de León-, el costo beneficio de la creación de esas instituciones que dices sólo se ve a mediano y largo plazo. De esos entes gubernamentales , Echeverría creaba uno cada madrugada que luego sirvieron para una chingada. En cuanto al Pacto, vamos a ver si subsiste ahora que se apruebe la reforma energética, a la cual la izquierda le va a sacar chispas.
También se comprometió a eliminar 100 diputados (los plurinominales) y 32 senadores, ahí ya falló, porque en la reforma política no se incluyó este punto.
El ingeniero H estalló: Me cae -le dijo con sorna a Andrés- que yo creí que eras medio pendejo, pero te sobrestimé, eres pendejo y medio.
¿Cómo quieres que El Preciso les plantee a los legisladores, a los cuales necesita para que le aprueben la reforma, que se excluyan del pastel?
Pues dirás lo que quieras, pero Peña Nieto, en 16.6% de su tiempo para gobernar, sólo ha cumplido 1.5% de sus promesas de campaña -expresó Andrés y fue al baño. Luego hizo el andresazo: suerte que realiza desde que éramos jóvenes y que consiste en salirse de un lugar sin despedirse.
Pinche Andrés -expreso H- es tan ingenuo que sería capaz de poner una tienda de abrigos en Acapulco o una sucursal de la paletería La Michoacana en el Polo Norte. Dice que El Preciso sólo ha cumplido 1.5% de sus promesas de campaña. ¿Quién le ha dicho a que las promesas de campaña se cumplen? Mira, mi maestro el señor licenciado don José Luis Lamadrid Sauza decía una gran verdad: Hay tres cosas en las que yo no creo: lágrimas de mujer, promesas de político y despedidas de toreros .
H se carcajeó y yo le hice segunda. Pero yo no reía de la frase del licenciado Lamadrid, con la del domingo la he escuchado 1,527 veces, aproximadamente. Yo me reí porque pensé: ya tengo mi columna del martes.