Una vez más, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) resolvió a modo de los intereses de América Móvil, el agente económico preponderante en el sector telecomunicaciones, para suavizarle la regulación que le fue impuesta desde la privatización de Telmex en 1990, y particularmente en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión del 2014. Éstos son los hechos:

Para declarar que Telmex no viola su título de concesión al distribuir televisión por Internet a través de UNO TV, el IFT omitió el análisis de al menos cinco denuncias presentadas ante la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) entre octubre del 2011 y enero del 2013. La resolución del IFT, por alguna conveniencia en particular, sólo atendió dos denuncias, una de Telefónica de enero del 2014 y otra de Televisión Azteca, del 2015.

El artículo séptimo transitorio de la reforma en telecomunicaciones establece que los procedimientos que hayan iniciado ante la Cofetel deberán continuar su trámite ante el IFT.

En relación con las denuncias presentadas ante la Cofetel, el 16 de mayo del 2013 la Dirección General de Verificación sometió al pleno una propuesta de sanción a Telmex por violar la condición 1.9 de su concesión al prestar servicios de televisión a través de UNO TV. La propuesta de sanción sería analizada el 22 de mayo del 2013; no obstante, la sesión del pleno no se llevó a cabo por pretextos de su expresidente, el corrupto Mony de Swaan. Pese a la protección de De Swaan a Telmex, dos excomisionados de la Cofetel, en septiembre del 2013, remitieron formalmente comentarios a la propuesta de sanción, manifestando su conformidad con el sentido de la misma.

La propuesta de sanción destacaba: (i) que la prohibición de prestar servicios de televisión establecida en el título de concesión de Telmex no se daba por casualidad sino por una evidente necesidad de regular las telecomunicaciones diversificándolas en futuros prestadores de servicios y no dotando a Telmex de una ventaja artificial, pues resultaba claro que al contar con toda la infraestructura desarrollada por el Estado indudablemente tendría ventaja sobre los operadores futuros; (ii) la realización de dos visitas de inspección a Telmex, una en octubre del 2011 y otra en agosto del 2012, y (iii) que al tener programación en vivo y publicidad, UNO TV es televisión. No obstante que el IFT intencionalmente omitió todos estos antecedentes, el propio Telmex reconoció en sus escritos dentro del procedimiento sancionador la existencia de las visitas de verificación practicadas por la Cofetel en el 2011 y el 2012; sin embargo, mintió al referir que como consecuencia de esas visitas la Cofetel había concluido que no había violación al título de concesión. Todo lo contrario, el área competente propuso que se le impusiera una sanción.

Llama la atención que en dos momentos distintos los comisionados del regulador hayan desconocido las conclusiones a las que arribaron, también en momentos distintos, sus unidades administrativas especializadas en determinar violaciones por parte de concesionarios. En efecto, además del procedimiento de sanción que nunca resolvió la Cofetel y que el IFT pretendió que no existía, tenemos que la Unidad de Cumplimiento del IFT, al iniciar el procedimiento sancionador a Telmex, estaba convencida de la violación del título de concesión.

Esta unidad acreditó que Telmex participaba en la distribución de señales de televisión de manera lineal, al igual que transmisiones en vivo, bajo la marca UNO TV, registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial precisamente para servicios de televisión. La Unidad de Cumplimiento ordenó a Telmex suspender provisionalmente la práctica presuntamente ilegal. Por increíble que parezca, el Pleno del IFT no hace referencia a cuál fue la medida provisional impuesta a Telmex ni analizó si ésta cumplió o no con lo ordenado por su Unidad de Cumplimiento.

Si quiere conocer la historia completa, sin prejuicios, más allá de dimes y diretes y con un profundo conocimiento jurídico, no deje de leer el voto particular del comisionado Adolfo Cuevas, el único comisionado que votó en contra de este nuevo regalito a América Móvil.