En paralelo a la evolución del concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), y en consecuencia a diversos fraudes y escándalos corporativos a nivel mundial, algunos autores se han cuestionado la necesidad de contar con un cierto tipo de liderazgo que promueva los ideales de dicho concepto.

Así, a lo largo del tiempo, ha habido diferentes estilos de liderazgo que han buscado vincularse con la implementación exitosa de la RSE. Entre ellos podemos considerar el liderazgo responsable, que se relaciona con algunas otras teorías de liderazgo y que busca dar solución a este debate.

Por la complejidad del tema en sí que representa la Responsabilidad Social Empresarial, el líder encargado de su implementación debe poseer una serie de características o habilidades interdependientes (capacidad de reflexión, discernimiento de objetivos, uso de un lenguaje de negocios, persuasión, priorización y manejo de conflictos, consistencia, conocimiento de medición y seguimiento, entre otras) que le permitan afrontar los desafíos que dicha complejidad genera y lograr resultados eficientemente.

En este sentido, el líder responsable puede ser visto como un modelo a seguir que basa su actuación en estándares éticos (liderazgo ético), con una conciencia clara sobre sí mismo pero que opera bajo ciertos parámetros de autorregulación (liderazgo auténtico), teniendo una visión definida que le permite comportarse congruentemente (liderazgo visionario) y manteniendo una idea de servicio a los demás (liderazgo de servicio), a quienes invita a ser copartícipes en la toma de decisiones (liderazgo participativo), y que en consecuencia influye positivamente en sus seguidores, detonando un cambio por su carisma (liderazgo transformacional) o por un convencimiento a partir de los beneficios mutuos (liderazgo transaccional).

Por lo anterior, esto representa un gran reto para las organizaciones que tendrían que encontrar en una sola persona todos estos atributos. Una alternativa sería la construcción de equipos multidisciplinarios en donde varias personas puedan complementar sus estilos de liderazgo bajo el paraguas del liderazgo responsable de la propia organización.

Desde luego, no hay un único estilo que se requiera para la implementación exitosa de la RSE, pero el liderazgo responsable como concepto puede ser una aproximación al conjunto de tipos de liderazgos requeridos por la organización, los cuales cambiarán de acuerdo con el contexto y madurez del tema conforme se avanza hacia la sustentabilidad.

Se requiere de una combinación de la responsabilidad social a nivel organizacional y de la responsabilidad del liderazgo a nivel individual, para que los líderes actuales puedan hacer frente a los grandes retos económicos, sociales y ambientales que los diversos grupos de interés les demandan.

De esta manera, el líder y el liderazgo responsable tienen como tarea generar un tipo de empresas que produzcan cambios más allá del propio interés, es decir, que se enfoquen en el bien común para la organización y sus partes interesadas, ya que el liderazgo responsable logra los mejores resultados cuando coinciden altos niveles de RSE a nivel individual, organizacional y social que se refuerzan mutuamente.

*Director del Centro IDEARSE para la Responsabilidad y Sustentabilidad de la Empresa de la Universidad Anáhuac.

Twitter: @J_ReyesIturbide

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