La tradición, el cliché, el lugar común indica que el mejor regalo para un maestro, para una maestra, es una manzana. ¿De dónde viene la costumbre? Después de toda una mañana de investigación, son varias las disquisiciones e hipótesis a las que he llegado y con las que abrumaré al lector. Que conste que se lo advertí.

Entre los griegos la manzana simbolizaba la sabiduría. Regalar esta fruta a un maestro era una forma de devolverle de manera figurada lo que éste ponía al alcance de sus educandos.

Otra teoría nos dice que la tradición de regalar manzanas a los profesores es de origen inglés, siglo XVIII, trasladada a Estados Unidos en el siglo XIX. Fue una derivación del lunch que los estudiantes llevaban al colegio; éste consistía en aves cocidas, embutidos y fruta, principalmente manzanas. Los escolapios preferían lo que era más de su gusto: aves y embutidos, y les dejaban la fruta -manzana- a los mentores. (La nota bibliográfica donde saqué la información no lo aclara, pero este textoservidor supone que desde entonces los maestros eran proclives a pasar hambre, de otra manera no aceptarían la dádiva de sus alumnos, sino que ellos llevarían su propio lunch. Por otro lado, aunque el sustantivo mentor viene del griego -Mentor, personaje de la Odisea, consejero de Telémaco- creo que en el caso al que me refiero -donde el alumnado les daba las sobras a los pobresores- el término mentor era de madres).

Otra conjetura referente a la tradición está contenida en la frase en inglés: One apple a day keeps the doctor away (una manzana al día mantiene al médico lejos). Esto es: regálale una manzana todos los días a tu maestra para que ésta se mantenga sana y nunca falte a clase.

Tal vez la tesis anterior de desearle buena salud a la maestra, por medio del regalo de una manzana, sea una característica de la cultura sajona, no así de la latina, donde no tener que estudiar, sea por enfermedad o conflicto sindical de los maestros, es toda una fiesta para Tanatl -Dios de la hueva entre los aztecas-.

En oposición con la teoría anterior está la de la Madrastra de Blanca Nieves, aunque el cuento sea de los hermanos Grimm, fusilado por Walt Disney, la aplicación del regalo de la manzana con la intención de envenenar a la profesora es un concepto latino que se frustra cuando llega el príncipe necrófilo que, al amparo de la frase de que se la coman los gusanos a que la disfruten los humanos , revive a la muerta.

Pero la creencia más antigua de la costumbre tiene origen bíblico: la manzana fue la tentación para Adán y Eva. Vista como símbolo de tentación, la fruta es una propuesta del alumno para que el maestro o la maestra lo pase de año. Será la más antigua, pero de todas las teorías es la que menos me gusta. ¿Por qué ofrecerle una manzana cuando siempre será mejor el dinero en efectivo? Además, hay escuincles tan burros que, para pasar de año, necesitarían una sandía o una fruta más voluminosa.

Manzanas inmobiliarias

El tema de la columna lo propició la fecha de hoy en que se celebra el Día del Maestro. Reitero que me costó un buen de trabajo investigar, finalmente para sólo caer en la especulación, el origen del porqué a los maestros y a las maestras se les regalan manzanas. Sin embargo, ese trabajo fue relativamente fácil comparado con el que le dediqué a investigar qué clase de manzanas prefiere la líder vitalicia del SNTE, la profesora Elba Esther Gordillo. Según las dos primeras acepciones que de dicho sustantivo da el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. 1. Fruto del manzano de forma globosa (...) epicarpio delgado, liso y de color verde claro, amarillo pálido o encarnado, mesocarpio con sabor acídulo o ligeramente azucarado. 2. Espacio urbano, edificado o destinado a la edificación, generalmente cuadrangular, delimitado por calles por todos lados.

Sin que me conste nada, sólo por intuición y un poco por información, me atrevo a pensar que a la señora Gordillo le gusta más el concepto en su segunda significación lingüística que en la primera.

Aunque comprobar mi aseveración está harto difícil, trataré de aportar pruebas a mi temeraria hipótesis.

Por más que busco, no he leído que a doña Elba Esther le gusten las manzanas (Bram­leys, Goldens, Panocheras o de Zacatlán),­ no sé de alguien que la haya visto comerlas, no conozco a persona alguna que me pueda aseverar que es su fruta favorita.

Un poco más de información he encontrado en lo relativo a lo inmobiliario, segunda significación del sustantivo manzana. Aunque he averiguado datos sobre las grandes cantidades de dinero que La Maestra Gordillo maneja discrecionalmente en su carácter de Presidenta Vitalicia de su sindicato, sería sumamente irresponsable afirmar que a ese dinero le haya dado un mal uso.

Eso sí, por medio de la columna Perfil Fronterizo , publicada el 7 de diciembre del 2011 y que escribe Raymundo Díaz S., me entero que, según copias del Registro Público de la Propiedad y de Comercio del DF, obtenidas por la revista Proceso, La Maestra, su exmarido Francisco Arriola, sus hijas Maricruz Montelongo y Mónica Arriola, así como otros familiares, tienen al menos 61 propiedades, entre las que se encuentran departamentos, condominios, casas en Polanco y en las Lomas de Chapultepec, así como oficinas para la compañía inmobiliaria Galilei.

Aun con estos datos inmobiliarios a la mano, es precipitado inferir que le gusten las manzanas en este rubro porque, seamos justos, no cualquier predio es manzana. Para que lo sea, según el mismo diccionario, el espacio urbano debe estar delimitado por calles por todos lados.

Manzanas de chantaje

Como no puedo comprobar el gusto de la maestra por ninguna de las dos acepciones del sustantivo manzana, voy a usar éste de manera metafórica inspirado en un artículo que ayer se publicó en El Economista firmado por Tania Rosas.

Con este balazo informó: La lideresa cambia de bandera sin perder poder y el siguiente encabezado: Elba abatió a Calderón seis años después de su alianza . En el texto la reportera nos informa que la conmemoración del Día de Maestro que el Presidente acostumbra encabezar, en esta ocasión se llevará a cabo en una coyuntura de diferencias con Gordillo, quien reveló que le dio apoyo político a Calderón en el 2006 a cambio de manzanas -puestos públicos-.

Para el especialista en temas educativos Aldo Muñoz Armenta, el pacto Calderón-Gordillo está roto y el PAN ya no le puede ofrecer ni una manzanita a la insaciable maestra.

Mientras tanto, el ingeniero Gabriel Quadri, cuyos trapitos al sol ya le empiezan a sacar, sigue presumiendo que de los cuatro aspirantes a la Presidencia es el único que es ciudadano y no político, ignorando, por así convenirle, que pertenece a Elba Esther Gordillo, política por antonomasia que puede canjearlo en cualquier momento por una manzana más apetitosa. La manzana tricolor a la que La Maestra jamás ha negado traerle ganas.

Oí por ahí

Para mañana -dice el maestro a sus alumnos- quiero que investiguen una definición de la palabra pene . Pepito le cuenta a su papá la tarea y le pide ayuda. El pene -dice el papá al tiempo que le muestra el suyo al chamaco- es el miembro del aparato reproductor del hombre. Todos tenemos uno y éste -señala el suyo- tiene el tamaño perfecto.

Al otro día pregunta el maestro sobre la definición pendiente. Se levanta Pepito, quien imita a su papá y muestra su pieza anatómica-: El pene es el miembro del aparato reproductor del hombre. Todos tenemos uno y éste -señala el suyo-, si fuera un poco más chico, tendría el tamaño perfecto.