Un punto de quiebre ocurre al final del 2012 cuando los integrantes del cártel empiezan a extorsionar a los pequeños productores y los trabajadores del campo

En el 2011, el cártel de La Familia Michoacana sufre una escisión de la cual surgen Los Caballeros Templarios, bajo el liderazgo de Servando Gómez, La Tuta. A partir de ese momento, el nuevo cártel da un renovado impulso a las actividades delictivas más allá de la producción y el trasiego de las drogas hacia Estados Unidos.

El área privilegiada de su acción se concentró en los 27 municipios de Tierra Caliente, donde muy pronto, vía las amenazas y la corrupción, se hizo del apoyo de las autoridades en sus diversos niveles, pero de manera particular, las municipales. En los hechos, las autoridades estatales y federales dejaron que las cosas pasaran.

En un primer momento las extorsiones de todo tipo, los levantamientos, el secuestro, la imposición de normas de producción establecidas por ellos (días que se puede trabajar en las cortas de los campos), la arbitrariedad y todo tipo de abusos se concentraron, sobre todo, en la población de mayores ingresos.

Un punto de quiebre ocurre al final del 2012, cuando los integrantes del cártel empiezan a extorsionar y hacer objeto de todo tipo de arbitrariedades también a los pequeños productores y los trabajadores del campo. A los cortadores de limón, por ejemplo, se les empieza a cobrar entre 4 y 6 pesos por cada caja que recolecten.

El hartazgo de todos los sectores sociales de los municipios de la Tierra Caliente llega al límite a principios del 2013. El 24 de febrero de ese año aparecen públicamente las autodefensas que se toman Tepalcatepec y Buenavista Tomatlán. Los integrantes de Los Caballeros Templarios se ven obligados a salir del lugar.

La avanzada de las autodefensas sigue a lo largo del 2013 cuando uno a uno se van tomando pueblos y cabeceras municipales que estaban en poder del narcotráfico con el contubernio de las autoridades locales. El gobierno federal reacciona, presionado por el accionar de las autodefensas, cuando éstos ya tienen el control de 20 localidades de la Tierra.

Los dirigentes más visibles de las autodefensas son José Manuel Mireles Rodríguez, El Doctor; Estanislao Beltrán, Papá Pitufo; Hipólito Mora y Adalberto Rodríguez. Ellos han dicho que en su movimiento, el Consejo Ciudadano de las Autodefensas de Michoacán, participan entre 15,000 y 20,000 personas. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos hablan que los armados son 3,000.

Las autodefensas son una real expresión de la sociedad civil organizada, que se articula en la defensa de sus legítimos intereses ante la incapacidad de las autoridades municipales, estatales y federales, para garantizar la paz social en las comunidades de la Tierra Caliente y enfrentar de manera efectiva al crimen organizado. Ellas han sido capaces, no lo fue el gobierno, de resolver de manera coyuntural el problema. (En próximos artículos seguiremos con el tema).

Twitter: @RubenAguilar