Lectura 4:00 min
La importancia de la reforma hacendaria
El fortalecimiento en la recaudación se ha vuelto un ancla para la preservación de la solidez de las finanzas públicas y de la estabilidad macroeconómica.
Los ingresos tributarios son la columna vertebral de las finanzas públicas en todos los países del mundo, al ser la fuente más estable de recursos para financiar el gasto público. Adicionalmente, los impuestos pueden ser empleados para promover una sociedad más equitativa, o para desincentivar actividades que son nocivas para la sociedad como la contaminación.
Históricamente, esa columna vertebral de las finanzas públicas había sido notoriamente débil en el caso de México. De 1980 al 2012, los ingresos tributarios en nuestro país fueron de sólo 8.7% del PIB. Este nivel era inferior a lo que se observa en países con menor ingreso per cápita, como República Dominicana (12.3%) o Guatemala (13.0 por ciento). Con respecto al promedio de América Latina, eran 47% inferiores, y 61% menores al promedio de la OCDE. Lo anterior se reflejó también en una extrema dependencia de los ingresos petroleros, lo cual implica un alto riesgo para las finanzas públicas, dada la volatilidad en los precios internacionales del petróleo, además de que es un recurso natural no renovable.
La reforma hacendaria aprobada en el 2013 representó un logro trascendental en materia de ingresos públicos. Gracias a ella, los ingresos tributarios alcanzaron 10.5% del PIB en el 2014, nivel que si bien sigue siendo bajo en el comparativo internacional, era un máximo histórico para nuestro país. En el primer semestre del 2015, cuando han seguido observándose efectos adicionales de la reforma, los ingresos llegaron a 13.6% del PIB. Este nivel implica una reducción de dos tercios de la brecha que existía con relación al promedio de América Latina.
La reforma nos ha permitido reducir la dependencia de las finanzas públicas del petróleo. En el 2012, 4 de cada 10 pesos de los ingresos del sector público provenían del petróleo. En el primer semestre de este año, menos de 2 de cada 10 pesos de los ingresos del sector público provinieron del petróleo. Éste es un mínimo histórico.
El fortalecimiento de los ingresos tributarios hubiese representado un enorme avance en cualquier escenario, pero su relevancia queda magnificada en las actuales condiciones económicas globales. En el 2015, el precio del petróleo ha sido 48% menor al que se observó en el 2014, y las expectativas son que la cotización del hidrocarburo se mantenga en niveles reducidos. Asimismo, los problemas en Grecia, la desaceleración observada en otros mercados emergentes como China, la disminución en la calificación crediticia de Brasil, y la creciente expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos comience a incrementar su tasa de referencia han llevado a un aumento en la aversión al riesgo de los inversionistas internacionales y la volatilidad financiera en los mercados globales de capital. En estas circunstancias, el fortalecimiento reciente en la recaudación se ha vuelto un ancla para la preservación de la solidez de las finanzas públicas y de la estabilidad macroeconómica.
La reforma ha traído consigo otros beneficios adicionales. Al tener un carácter eminentemente progresivo, se enfocó en que contribuyeran más quienes tienen más recursos, mientras que se protegió a la población más vulnerable. Se creó el Régimen de Incorporación Fiscal, al que se han incorporado más de 1 millón de nuevos micronegocios, y que ha contribuido a que la tasa de informalidad se ubique en sus niveles mínimos desde que se publica este indicador. Los impuestos creados por la reforma para inhibir el consumo de productos nocivos están contribuyendo a resolver problemas como el de la obesidad, como lo constata el Instituto Nacional de Salud Pública.
El compromiso con la responsabilidad fiscal y la estabilidad macroeconómica es uno de los pilares que ha permitido a México distinguirse de otras economías emergentes en el actual entorno de incertidumbre y volatilidad a nivel global. Al mismo tiempo, la estabilidad es un elemento esencial para que puedan darse avances en el bienestar de los hogares mexicanos. En ese contexto, la reforma hacendaria se vuelve un pilar para la estabilidad, la cual es uno de los objetivos más importantes de la propuesta de Paquete Económico para el 2016 que se sometió a la consideración del Congreso de la Unión.
*Subsecretario de Ingresos.