El hombre utiliza grandes cantidades de agua para sus actividades cotidianas, pero mucha más para producir alimentos, papel, ropa y demás productos que consume. Así, la huella hídrica de un país se define como el volumen total de agua que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por sus habitantes.

El concepto de huella hídrica fue introducido en el 2003 por los investigadores Arjen Y. Hoekstra y A. K. Chapagain del Instituto para la Educación sobre el Agua de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO-IHE, por su sigla en inglés).

Así, a nivel global se tiene que 86% de la huella hídrica está relacionada con el consumo de productos agropecuarios, 10% con el consumo de bienes industriales y menos de 5% con los usos domésticos.

Los principales factores que determinan la huella hídrica de un país son: 1) El consumo de agua promedio per cápita, generalmente relacionado con el ingreso nacional bruto; 2) los hábitos de consumo de sus habitantes (cantidad y tipo de alimentos consumidos); 3) el clima, la tasa de evaporación y la evapotranspiración (condiciones de cultivo), y 4) las prácticas agrícolas (eficiencia en el uso del agua).

La huella hídrica de los alimentos de procedencia animal involucran productos agrícolas en su cadena de producción, usados para la alimentación del ganado, siendo ésta mayor que la de los alimentos de origen vegetal. De hecho, 29% de la huella hídrica total procedente de la agricultura en el mundo está relacionada con la producción de derivados de origen animal.

Para finalizar, es importante conocer la posición de México frente a otras realidades nacionales. Así, en nuestro país se tiene una huella hídrica per cápita de 1,441 metros cúbicos por habitante por año. En cambio, Estados Unidos ocupa el primer lugar mundial por su huella hídrica, teniendo un consumo per cápita de 2,483 metros cúbicos por habitante al año.

En tanto, los habitantes de China e India ocupan 702 y 980 metros cúbicos por habitante por año, en cada caso. Sin lugar a dudas, los resultados son impactantes al conocer la cantidad de agua utilizada por los habitantes del planeta. Tomemos conciencia.

*Miguel Gerardo Ochoa Neira es subdirector en la Dirección General Adjunta de Inteligencia Sectorial en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. mgochoa@fira.gob.mx