Acaba de aparecer en inglés el libro La elección del papa Francisco: un relato íntimo del cónclave que cambió la historia, del periodista irlandés Gerard O’Connell, que desde hace más de 20 años cubre la información en el Vaticano.

¿Cómo ocurrió la elección del cardenal Mario Bergoglio en el cónclave del 2013? En el libro responde a la pregunta. El autor en entrevista con la BBC asegura que “varios cardenales electores compartieron conmigo información secreta y detallada, sobre todo después del cónclave, con la condición de que no la usara entonces, pero siendo conscientes de que más adelante podría usarla”.

Y añadió: “Llevo desde 1985 informando sobre el Vaticano, y a lo largo de esos años he desarrollado relaciones personales de confianza con muchos cardenales de todos los continentes. Los cardenales se dieron cuenta de que en ese cónclave había tenido lugar un cambio de las proporciones de un terremoto en la Iglesia católica, y algunos de ellos querían que la gente supiera cómo había sucedido, así que compartieron esa información conmigo para dejar constancia para la historia”.

En versión del periodista, “el anuncio de la dimisión de Benedicto XVI, el secreto mejor guardado de su pontificado tomó a los cardenales completamente por sorpresa. No estaban en absoluto preparados para un cónclave y sólo tuvieron 30 días para decidir a quién elegir como nuevo papa. La repentina dimisión de Benedicto XVI hizo que no hubiera tiempo para las maniobras de lobby que precedieron al cónclave del 2005 (cuando eligen a Benedicto)”.

El pontificado de Benedicto XVI se vio salpicado por numerosos escándalos y varios cardenales se “percataron de que los escándalos estaban relacionados principalmente con italianos, así que concluyeron que un candidato no italiano podría ser mejor para acabar con esos problemas”, y otros vieron “que se necesitaba a alguien que pudiera gestionar la curia romana y gobernar la Iglesia”.

“Pero, a un nivel más profundo, muchos cardenales consideraron los escándalos como el resultado de una crisis espiritual, y sintieron la necesidad de elegir como papa a un hombre verdaderamente santo, a un ‘hombre de Dios’, en lugar de un manager o un gerente, alguien que pudiera llevar a cabo una reforma espiritual en el Vaticano y en la Iglesia”, afirma el autor.

Según el autor, al arrancar el cónclave partían a la cabeza los cardenales Scola, italiano; Ouellet, canadiense y Scherer, brasileño, pero “muchos cardenales sentían que ninguna de esas tres personas ofrecía un liderazgo realmente inspirador que fuera a llevar una nueva visión y una nueva energía a la Iglesia, así que buscaron una alternativa que sí pudiera hacerlo”.

Y continúa: “Bergoglio surgió en ese contexto. De los 115 cardenales electores, 68 habían participado en el cónclave del 2005, en el que Bergoglio había quedado en segundo lugar, y sabían que era un hombre profundamente espiritual, no ambicioso, que vivía de forma muy simple y sencilla, que profesaba un enorme amor hacia los pobres y que visitaba de manera regular las villas miseria (barrios pobres) de Buenos Aires”.

En el horizonte anterior, un hecho que resultó clave fue que en las congregaciones generales, reuniones que se realizan antes de comenzar el cónclave, “Bergoglio llamó la atención de muchos con una charla de tres minutos y medio que fue inspiradora, refrescante y visionaria. Sus palabras tuvieron un enorme impacto y, desde ese momento, muchos comenzaron a verlo como el nuevo papa”.

Y O’Connell afirma que “en la primera votación, mientras Scola obtuvo 30 votos (muchos menos de los que se esperaban), Bergoglio sorprendió a muchos cardenales consiguiendo 26. A juzgar por los resultados, y según explico en mi libro, en esa primera votación quedó claro que un gran número de electores no estaba seguro de a quién votar, pero cuando Bergoglio emergió de esa manera tan fuerte muchos interpretaron que era una señal de Dios y votaron por él en la segunda votación, poniéndole en cabeza y dándole una ventaja que ya nunca perdió”.

Twitter: @RubenAguilar

Rubén Aguilar

Asesor Político

Convicciones

Licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tiene estudios de comunicación en el ITESO (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el INODEP (París, Francia). De 1966 a 1979 estuvo en la Compañía de Jesús.