Durante los primeros 4 mil millones de años (4.2 giga-annum) la Tierra se convirtió en el planeta afortunado que es hoy, se hizo de una atmósfera y unos fenómenos complejísimos, como el clima y la tectónica de placas, y con ellos dando forma a ecosistemas cada vez más diversos, preparó el escenario para el más espectacular de sus logros: la Vida. Lentamente al principio, hace unos 2,200 millones de años la Tierra se fue cubriendo de criaturas unicelulares, las primeras bacterias de que existe registro hasta el momento. Pero hace unos 540 Ma el registro fósil muestra un cambio radical y una verdadera explosión de formas de vida multicelulares; la conocemos como la Explosión Cámbrica por el nombre del primer periodo que inaugura el eón Fanerozoico en el que nos encontramos actualmente. En griego significa Vida Visible, y se divide a su vez en tres eras, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

La era Paleozoica, del griego para Vida antigua se extiende de los 544 a los 245 Ma. Durante este periodo el supercontinente Pannotia se desintegra y se origina Pangea. Nacen los primeros trilobites y se reproducen dando origen a más de 4,000 especies diferentes; aparecen los primeros corales, equinodermos y peces sin mandíbula, los primeros moluscos y los primeros cordados (animales con una columna vertebral) y es un periodo tan interesante en términos geológicos que hablaremos de él con más detalle posteriormente. En esta era las plantas colonizaron la Tierra y formaron los primeros bosques, territorios cuasi continentales cubiertos de una o dos especies de árboles que dieron origen a la mayoría yacimientos de carbón y petróleo de la actualidad (el petróleo está hecho de árboles, no de dinosaurios); aparecen los primeros tiburones y vertebrados terrestres. A pesar de haber sufrido diversas glaciaciones durante este periodo, la Tierra siguió poblándose con muchas nuevas familias de plantas y animales, como los artrópodos, anfibios en gran número y los primeros insectos voladores; también aparecieron las primeras plantas con semillas.

Al Mesozoico (Vida Intermedia en griego) se le conoce como la era de los dinosaurios y se extendió entre los 250 a los 65 Ma. Se caracteriza por los escasos cambios en la corteza terrestre, excepto por la desintegración de Pangea pero este fue un proceso muy largo y poco violento y las temperaturas particularmente altas. Surgen los primeros ictiosaurios y saurópodos, estegosaurios y carnosaurios, quizá los más icónicos de entre todos los lagartos del trueno, aunque los pterosaurios aparecerán más adelante. Hacia finales del Mesozoico surgen las primeras aves y los primeros monotremas o mamíferos placentarios; los peces teleósteos empiezan a diversificarse y poblar los cuerpos de agua; los cocodrilos y tiburones modernos aparecen básicamente tal cual son hoy en día. 

La era Cenozoica (Vida Nueva) dio inicio tras el evento de Chicxulub hace unos 65 o 66 Ma, mismo que dio inicio a la penúltima de las 6 grandes extinciones masivas que han diezmado la vida en la Tierra (la última está ocurriendo actualmente, gracias al gentil patrocinio de su favorita raza de primates inteligentes). Pero el final de los dinosaurios fue la oportunidad que nuestros ancestros, los primeros mamíferos estaban esperando para salir de sus madrigueras y conquistar la práctica totalidad de los ecosistemas terrestres. Es también la era de las aves, únicas herederas del linaje de los grandes lagartos, y de las plantas con flores; es la era de las grandes cordilleras como los Alpes, los Pirineos y el Himalaya, y la era de las hierbas. Las ballenas se adentran en los océanos Los mamuts y los caballos aparecen en las primeras llanuras cubiertas de hierba, y los primeros simios empiezan a poblar bosques y sabanas. Los primeros simios, los grandes felinos y la megafauna hoy extinta (a manos de nuestros ancestros, muy probablemente) aparecieron a finales del Cenozoico y muy poco después, en términos geológicos, surgieron los primeros homínidos, y en el último renglón de las páginas de la Historia, nosotros.

Esta es a trazo grueso una imagen de la edad de la Tierra. Miles de años han pasado para que pudiéramos reconstruirla y aún continuamos descubriendo nuevos detalles. Entre el Arcaico y el Holoceno, la época de los humanos, hubo muchas épocas y períodos particularmente interesantes, ya sea en términos biológicos o geológicos, y es un ejercicio emocionante imaginar eventos como las grandes explosiones de vida o las extinciones masivas; detengámonos después en algunos de estos para examinarlos con más detalle.

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Ramón Martínez Leyva

Ingeniero

Un pálido punto azul

Es ingeniero en Sistemas Computacionales. Sus áreas de conocimiento son tecnologías, ciencia y medio ambiente.

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