El actual repunte de la pandemia ha llevado ahora sí a un innegable colapso del sistema hospitalario.

En la ciudad de México, por más que las autoridades de Salud locales y federales, digan que no están al lleno, la realidad es que desde hace semanas no hay lugar para atender nuevos casos Covid en hospitales públicos ni privados. La situación se recrudeció en los primeros días de enero por la ola de contagios derivados de las reuniones navideñas.

El desbordamiento de hospitales es claro no sólo en falta de espacios, sino en la insuficiencia de medicamentos y otros insumos básicos, así como en el agotamiento y carencia de personal de salud que lleva meses a ritmo intenso sin pausa.

Son incuantificables los pacientes que no logran ingresar a un hospital, después de peregrinar por salas de urgencias. Muchos otros ya ni siquiera lo intentan. Se quedan en casa atendidos a distancia por médico privado con enorme riesgo de morir.

En tal escenario, el costo de esta pandemia evidentemente se está recargando demasiado en el bolsillo familiar, enmedio de un mercado caótico.

Y uno de los gastos más fuertes que las familias están asumiendo es el del oxígeno medicinal, soporte vital para aguantar el ataque viral y sobrevivir a Covid-19. Aparte de pagar consulta médica privada y una lista de medicamentos que en general hacen muy poquito contra el virus, las familias corren cada día carreras contra reloj para recargar a tiempo su tanque o para conseguir una generadora de oxígeno (Co2).

Estas compras de emergencia detonan abusos de proveedores que aprovechan la necesidad con sobreprecios. Por más que el procurador del consumidor Ricardo Sheffield (Profeco) diga que hay suficiente abasto, la realidad es que hoy en Ciudad de México es escaso y muy caro el reparto de Co2 en pacientes Covid que permanecen en su domicilio. Aparte están los innumerables pacientes Covid abrazados a su tanque (pagado por la familia) haciendo filas por días en salas de urgencias implorando un lugar con la esperanza de pasar los filtros cada vez más estrechos.

Así, la fuerte ola de contagios de las últimas semanas, la insuficiencia de espacio en hospitales y que no se dan abasto los proveedores de tanques rentados y entregas a domicilio, han detonado un irregular y caótico mercado de oxígeno medicinal.

La demanda desmesurada dude Co2 ha impulsado también la operación intensa de pequeños expendios que recargan cilindros portátiles, así como de los grandes que sólo deberían ser usados en hospitales. En El Valle de México ya hay todo un mercado negro sin control que incluso se abastece de tanques robados en empresas u hospitales, los cuales llegan a venderse ilegalmente hasta en decenas de miles de pesos.

Aparte están las prácticas monopólicas en producción, distribución y venta de oxigeno medicinal en todo el país que la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) ya había advertido. Es sabido que las dominantes proveedoras de oxígeno en el pais son Grupo Infra y Praxair, aunque ahora han llegado las chinas con dispositivos de menor calidad que en vez de ayuda pueden ser alto riesgo porque no generan la presión necesaria.

Hospitales que se quedan sin oxígeno

Para los hospitales el problema es que no estaban preparados para tal aumento exponencial en la demanda de oxígeno. De los 3 a 5 litros por minuto (l/m) que ocupan normalmente en un paciente, para los de Covid se requiere de 15 hasta 40 l/m y en casos graves hasta 60 l/m. Hay nosocomios -los más viejos- cuyas instalaciones no permiten suficiente presión o no tienen tanques suficientemente grandes y agotan su abasto de Co2 muy rápido, algo demasiado riesgoso porque se ven obligados a bajar la presión cuando para los pacientes es de vida o muerte.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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