Tras la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote del nuevo coronavirus (2019-nCoV) en la República Popular China y los casos presentados en otros países, los laboratorios de biotecnología se encuentran en una carrera exhaustiva por desarrollar la vacuna.

Algunos de ellos están trabajando con drogas antivirales ya conocidas, y el trabajo previo con otros coronavirus como MERS y SARS son una referencia en el desempeño de los planes de acción que están desarrollando los biotecnólogos. Esto es una oportunidad tanto de negocios como de atención para este sector.

La ciencia

La definición aceptada internacionalmente de biotecnología se refiere a toda aplicación tecnológica de sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos. Básicamente abarca la investigación e integración de enfoques tecnológicos en la aplicación de las ciencias biológicas.

Existen distintos tipos de biotecnología, las más conocidas son la agrícola, la industrial y la médica, esta última es la que se emplea en la creación de productos farmacéuticos para curar enfermedades o su tratamiento.

Los científicos chinos pudieron identificar rápidamente la secuencia genética del nuevo coronavirus; por recomendación de la OMS, se deben compartir estos conocimientos y experiencia de manera global con toda la comunidad científica. Con el código genético a la mano, los científicos pueden comenzar el trabajo de desarrollo de vacunas sin necesidad de una muestra del virus.

La secuencia genómica asociada al coronavirus de Wuhan está disponible en GenBank para que la comunidad biomédica mundial tenga acceso de forma gratuita. GenBank es una base de datos integral que contiene secuencias de ADN disponibles públicamente de más de 165,000 organismos con nombre distribuido por el National Center for Biotechnology Information.

Actualmente, los biotecnólogos se encuentran investigando distintas maneras de enfrentar este virus; algunos trabajan con la tecnología de moléculas de información codificada (ARN mensajero), cuyos medicamentos son conjuntos de instrucciones que las células del cuerpo utilizan para producir proteínas y así prevenir o combatir enfermedades.

En otros laboratorios se trabaja con las mismas tecnologías utilizadas para combatir el ébola y el SARS, esperando que las similitudes de esos virus con el de Wuhan ayuden a encontrar la vacuna y el tratamiento.

Esta vacuna debe pasar varias pruebas antes de ser utilizada en humanos, ya que la responsabilidad de la seguridad humana es sumamente importante; es por ello que expertos en el tema consideran que la vacuna contra este virus no estará lista sino hasta dentro pocos meses a pesar de todos los esfuerzos que se están realizando.

El futuro

En el pasado Foro Económico Mundial de Davos, el futuro de la salud y la biotecnología fueron unas de las megatendencias en los temas expuestos, debido a su importante contribución para cambiar la escena mundial tanto para las personas como para las empresas e instituciones de salud.

Ambos temas nos acercan cada vez más a una medicina personalizada y precisa; el uso de la inteligencia artificial y el big data son avances aplicados a la biotecnología que nos permiten entender y aproximarnos cada vez más a una atención médica predictiva y dinámica que se anticipe a enfermedades y, además, dé pie a un mejor sistema de salud mundial.