Me parece que el mercado de tasas esta distorsionado y las tasas actuales no corresponden a las expectativas de una recuperación, así como de una inflación que podría controlarse más lentamente hacia el 2022

Me parece que nunca como ahora el dicho de que “no hay que pelearse con la Fed” tiene más sentido. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) insiste en una postura que genera inquietud en los mercados, pero más que creerle, los inversionistas simplemente están esperando que cuando las cosas cambien, las autoridades los seguirán consintiendo con avisos oportunos y cambios paulatinos.

Por ahora, las autoridades han confirmado la permanencia de las condiciones que hasta el momento empujan los rendimientos y sostienen algunas distorsiones.

Llegamos a la junta del Comité de Mercados Abiertos de la Fed en esta semana con la trayectoria de recuperación de la economía de Estados Unidos en marcha, una tendencia de repunte en el empleo, los principales índices de las bolsas en niveles máximos y las tasas de interés de largo plazo con una racha de descenso relevante.

Asimismo, los datos de inflación superan por mucho las metas establecidas (5.4% la inflación general y casi 4% en la subyacente).

La misma Fed advirtió que durante esta etapa de recuperación sería tolerante ante tasas de inflación que excedieran su objetivo de 2% anual.

Era entendible esta postura después de ver el desastre provocado por el inicio de la pandemia y la parálisis que se generó en muchos sectores de la economía. La recuperación estimulada que se observa este año genera presiones de precios principalmente por la escasez de inventarios y la dificultad de respuesta que tienen las cadenas de suministro a nivel global.

En una primera instancia los mercados reaccionaron con violencia entre febrero y marzo, deshaciéndose de posiciones de bonos de largo plazo con la expectativa de que habría una inflación elevada y que la Fed reaccionaria en consecuencia.

Sin embargo, por la misma razón que le expongo en el párrafo anterior la Fed ha argumentado que la presión inflacionaria debiera ser transitoria; por ello, también, no ha cambiado un ápice su postura.

En el momento en que los inversionistas se han dado cuenta de que la Fed va en serio en una postura de relajación y que no terminará en este año, se han olvidado de dejar de demandar bonos.

De hecho, en el mercado de bonos de tesoro ha sucedido lo contrario, se ha incrementado fuertemente la demanda por varias razones: la venta de posiciones cortas (que apostaban a un alza mayor de las tasas), la reducción de la colocación de bonos del tesoro, el incentivo establecido por la Fed a los bancos al aumentar su tasa de depósitos en reserva, etc.

En medio de todo ello, el mismo banco central sigue recomprando bonos del Tesoro por 80,000 millones de dólares cada mes.

Me parece que el mercado de tasas esta distorsionado y las tasas actuales no corresponden a las expectativas de una recuperación, así como de una inflación que podría controlarse más lentamente hacia el 2022.

El día de ayer la Fed confirmó los avances en la recuperación y también reconoció las presiones sobre la inflación, que siguen siendo elevadas. Pero no cambio su postura.

El comunicado afirmó, junto con las declaraciones del presidente Powell, que el Comité de Mercados Abiertos analiza con seriedad la fecha en que debiera dejar de reducir la recompra de bonos, pero ningún anuncio definitivo.

Es de suponerse que los miembros de dicho comité piensan no solo en no truncar el avance en la economía, sino tampoco sacudir fuertemente a los mercados. Por ello le aconsejo que no espere un cambio súbito.

La Fed simplemente va a preparar con suficiente tiempo al mercado para ir reduciendo poco a poco la recompra de bonos. A esta acción paulatina seguirá agregándose la expectativa de que un movimiento a las tasas de referencia es lejano.

En varios artículos le he señalado la posibilidad de que la Fed se pudiera equivocar y ello a la larga podría propiciar un ajuste mayor en los mercados. Pero dado el tiento con que la misma autoridad se mueve, nos daremos cuenta de tal error, si es que existe, poco a poco.

Mientras tanto. No puede usted, como inversionista, pelear con la narrativa que establece la Reserva Federal. En otras palabras, le está diciendo que su postura está ahí para mitigar cualquier ajuste violento en los mercados que pudiera dar al traste con la recuperación.

En fin, la carga de riesgo parece ser mayor, peor hay poco que hacer al respecto, una apuesta contraria puede seguir siendo costosa. 

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de Invex Operadora de Sociedades de Inversión.

Twitter: @invexbanco

perspectivas@invex.com