En nuestra anterior entrega comentamos que, conforme a la fracción XX del apartado A del artículo 123 Constitucional, para resolver las diferencias o los conflictos entre trabajadores y patrones, antes de acudir a los tribunales laborales, deberán asistir a la instancia conciliatoria correspondiente.

En torno al importante tema que es la conciliación laboral, la Ley Federal del Trabajo, reformada el 1º de mayo de este año, sólo define la estructura y principales funciones del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de los Centros de Conciliación locales.

Sin embargo -se insiste- en que para aprovechar la oportunidad histórica de modernizar y consolidar la conciliación laboral, sobre todo para lograr que, por la vía de la conciliación laboral profesional, efectivamente se transforme en una estrategia que reduzca la judicialización de los conflictos y fortalezca el cumplimiento de los convenios emanados de las partes, resulta conveniente que también se defina la conciliación laboral, su necesario proceso y los conocimientos y las técnicas que la hagan asimilable, transmisible, evaluable y, por ende, legítima. De tal suerte que oriente el modelo de gestión de las diferencias o los conflictos laborales, individuales y colectivos, dando el protagonismo a las partes implicadas.

Por tanto, los capítulos IX Bis y IX TER de la Ley que se comenta han de establecer las etapas mínimas del procedimiento de conciliación, así como las características mínimas de capacitación, certificación, supervisión, verificación y evaluación de los conciliadores. Así mismo, fijar las normas básicas que los conciliadores habrán de seguir para cumplir con los requisitos de calidad y excelencia del servicio.

Es de la mayor importancia la transformación y consolidación de la conciliación como solución eficaz a las controversias laborales para que -en efecto-, una buena parte de las diferencias o los conflictos laborales, entre trabajadores y patrones encuentren una solución a los mismos ahorrando tiempo, desgaste personal y dinero.

Para evitar cuellos de botella que retrasarían de manera inconveniente la celebración de la primera sesión de carácter obligatorio y, en su caso, las siguientes que se desarrollen en los asuntos que así lo ameriten, será indispensable contar con una cobertura suficiente de los servicios de conciliación laboral que las cargas de trabajo requerirán. Por ello es de tomarse en cuenta que difícilmente, tanto el Centro Federal como los Centros locales, podrán contar con sendas plantillas suficientes de conciliadores públicos, debido a la limitada disponibilidad de recursos fiscales, limitación que suele ser mayor en los presupuestos locales.

En efecto, el aprovechamiento eficiente de la conciliación laboral que permitirá el ahorro de tiempo, desgaste personal y dinero, requerirá de la adopción de un modelo para lograr una cobertura suficiente, tanto en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral como en los Centros de Conciliación locales. El modelo que resulta más viable es la inclusión de la figura del conciliador laboral independiente, de tal suerte que se aproveche la participación de profesionales particulares en la prestación del servicio de conciliación laboral.

El modelo que conviene tomar en cuenta para la construcción de la figura del conciliador laboral independiente es el de mediación privada que se diseñó, reguló y aplica el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal. Constituye un régimen de descentralización por colaboración, en el que el Tribunal Superior de Justicia autoriza a profesionales que reúnen determinados requisitos, sujetos a una preparación técnica especializada, para que ofrezcan y proporcionen servicios de mediación en el proceso de solución de controversias, bajo la supervisión del propio órgano judicial.

Ese modelo, que se utiliza exitosamente desde 2009, es el más avanzado y sólido, es reconocido no sólo a nivel nacional sino en otras latitudes y se rige por diversas disposiciones de carácter legal y administrativo, cuenta con el reconocimiento de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con la recomendación de que se replique en todo el país.

Se tiene noticia de que el Senado de la República ha organizado una consulta pública en la modalidad de Parlamento Abierto para la reforma laboral. Es una oportunidad que habrá de aprovecharse para hacer las propuestas concretas en materia de conciliación laboral que hemos comentado.

*Abogado y mediador profesional.

[email protected]ón.com.mx

Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Palabras pronunciadas en la sede del TSJDF. México, D.F. 7 de octubre de 2010.

Pascual Hernández Mergoldd

Abogado y mediador profesional

Columna invitada