La percepción general era que esta crisis iba a ser muy complicada pero con una duración mucho menor que permitiría tras unos meses de confinamiento entrar a una etapa de recuperación relativamente acelerada.

Estamos ya a mediados de julio, y la solución a la crisis generada, tanto de salud como económica por el coronavirus, aun se ve lejos de llegar a su fin, debido a que pese a los largos meses de confinamiento que han traído como consecuencia una reducción drástica de la actividad económica a nivel global, aparentemente han sido insuficientes para solucionar el problema de contagios y retomar la senda del crecimiento económico.

Algunos gobernantes se han decantado por estrictas medidas de aislamiento de la población acompañados de fuertes estímulos fiscales e inyecciones de liquidez a través de sus bancos centrales, mientras que otros han preferido privilegiar a la economía buscando que el impacto de la pandemia sea menos severo en términos económicos pero con fuertes impactos en el tema sanitario.

Los mercados han estado atentos a la evolución de la pandemia y a las posibilidades de que se cree una vacuna que nos permita volver a la normalidad de manera más acelerada, pero mientras algunos especialistas declaran que están próximos a encontrar la misma, muchos otros han manifestado que el plazo para desarrollarla puede ser de hasta dos años, lo cual no sería nada positivo para la economía global y mucho menos para la familiar.

En Estados Unidos, la economía más grande del mundo, se enfrenta un incremento muy importante de los casos de contagio y hospitalización de enfermos por el Covid-19 ante el intento de reapertura gradual de las economías estatales, lo que ha generado especulaciones sobre una segunda ola de contagios por el virus que ha ocasionado de nueva cuenta, el cierre de negocios que habían empezado apenas su actividad económica de manera parcial, buscando adaptarse a esta “nueva normalidad”.

Adicionalmente, varios de los programas de apoyo económico que se implementaron para paliar la crisis de desempleo, verán su fin tan pronto como este mes, lo que impactará negativamente la economía familiar y por ende la de su país.

La percepción general era que esta crisis iba a ser muy complicada pero con una duración mucho menor que permitiría tras unos meses de confinamiento entrar a una etapa de recuperación relativamente acelerada, pero la realidad es que hoy no se sabe cuánto durará ni cuál será el impacto que tendrá a nivel económico.

Por otro lado, y como ya he comentado en este espacio, las cantidades impresionantes de recursos que se han inyectado a los mercados no han llegado en su totalidad a los consumidores. Una parte importante se ha quedado en los Fondos de Inversión y bancos, que ante la fuerte pérdida de empleos y quiebras de negocios han preferido el camino de la prudencia y utilizar esos recursos para invertir en los mercados, lo que contribuye a la volatilidad y que hayamos podido presenciar fuertes alzas en algunos índices bursátiles en medio de la actual crisis.

Este exceso de liquidez en los mercados, acompañado de una fuerte recesión global puede en un momento generar presiones inflacionarias que podrían ubicarnos en el peor de los mundos, es decir, en un escenario de estanflación, lo que aunado al extraordinario engrosamiento de los balances en los bancos centrales, se podría crear una fuerte burbuja de endeudamiento que habrá que pagar en algún momento.

Para aderezar el tema, este año es de elecciones presidenciales en Estados Unidos y al momento, el presidente Trump va muy por debajo en las encuestas frente a su oponente del Partido Demócrata Joe Biden.

Para ser precisos, si las elecciones fueran hoy, Joe Biden ganaría por 8.6 puntos porcentuales al presidente Trump, por lo que la carrera por ganar la elección presidencial el próximo mes de noviembre jugará un papel muy importante sobre el enfoque a seguir para tratar de resolver el problema de la pandemia y su impacto económico, aunado a las tensiones comerciales que persisten entre China y Estados Unidos.

¿Cómo y cuándo se resolverá esta crisis?, todavía no se sabe. Lo que es un hecho es que se encontrará una solución y saldremos adelante, no tengo la menor duda, mientras tanto, la volatilidad seguirá siendo la constante y para eso existen las coberturas.

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