En la primera parte del artículo comenté sobre algunos factores determinantes de la volatilidad de los precios de los productos de la canasta básica agroalimentaria y de sus efectos en los consumidores de menores ingresos

También, expliqué que la Sagarpa y FIRA crearon un esquema de negocio que considera incentivos vinculados al crédito para proyectos productivos que contribuyan a mitigar dicha volatilidad.

Los productos considerados en la estrategia son maíz, trigo, frijol, azúcar, carne de res, carne de cerdo, carne de pollo, jitomate, huevo, leche, limón, aguacate, tomate verde, calabacita, cebolla, naranja, plátano, papa y agua embotellada, seleccionados debido a su incidencia en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), su volatilidad e importancia para el combate a la pobreza, por un grupo de trabajo sobre ingreso y precios del Programa Nacional de Inclusión en el marco del Gabinete Especializado México Incluyente, coordinado por Sedesol.

Los incentivos vinculados al crédito considerados por la Sagarpa y FIRA para los proyectos productivos de esos productos se orientan a reducir el costo de financiamiento y los requerimientos garantías para los acreditados, de acuerdo con lo siguiente:

Incentivo en tasa de interés. Se otorga apoyo de 1 punto porcentual de bonificación en tasa de interés en créditos hasta por 5 años. Estos recursos serán depositados en la cuenta de cada acreditado con la intención de abaratar el costo del financiamiento.

Incentivo de la garantía Fonaga. Cobertura de 100% del saldo de crédito que eventualmente llegará a incumplirse. Para los acreditados este incentivo disminuye los requerimientos de garantías y a las instituciones financieras les facilita el análisis y autorización del crédito, lo que repercute en menor tiempo para su otorgamiento y mejores condiciones del financiamiento.

Otros inventivos. De acuerdo con la normativa aplicable, los proyectos pueden ser apoyados con otros incentivos directos a la inversión previstos en los convenios de colaboración entre la Sagarpa y FIRA como: tecnificación del riego, fomento ganadero, productividad agroalimentaria, agroproducción, entre otros.

Los tipos de créditos son para inversión fija, de largo plazo y arrendamiento; en moneda nacional y un plazo máximo de 5 años, entre otras condiciones. Los conceptos de inversión son para maquinaria y equipo, establecimiento de cultivos, agricultura protegida, sistemas de enfriamiento y de riego, infraestructura productiva, sanitaria, logística y comercial, entre otros.

Los créditos e incentivos serán otorgados con una amplia cobertura en el país a través de los bancos e instituciones financieras no bancarias reconocidas por la legislación que operan con FIRA, logrando en conjunto más de 11,500 ventanillas de atención para los productores.

Las entidades federativas y conceptos elegibles están disponibles en el portal de FIRA: https://www.fira.gob.mx/Nd/Volatilidad.jsp

Con la instrumentación de estas acciones de política pública, la Sagarpa y FIRA contribuyen a mitigar los efectos de la volatilidad de precios de los productos agroalimentarios sobre los hogares de menores ingresos, a incentivar la producción de alimentos de calidad y generar mejores condiciones de acceso al crédito a los productores del sector agropecuario de México.

*Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos de FIRA.

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