El 9 de noviembre del 2014 Aristegui Noticias publicó el reportaje, bajo las rúbricas de los periodistas Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera, Irving Huerta y Sebastián Barragán. Cuatro meses después, el equipo de investigaciones especiales de Noticias MVS y Carmen Aristegui dejaban la empresa.

Un año después, editado por Grijalbo, comenzó a circular el libro La Casa Blanca de Peña Nieto, la historia que cimbró a un gobierno. La tapa de la edición anuncia el prólogo escrito por Aristegui, quien en ese texto reiteró su crítica a los hermanos Joaquín, Ernesto y Alejandro Vargas, a quienes responsabiliza de haber ejecutado un golpe de censura y silenciamiento en su contra.

De lo ocurrido antes y después hay una historia que contar , refería el texto en el portal de la periodista en el que todavía está disponible el archivo .PDF con el prólogo, cuya http://aristeguinoticias.com/1810/mexico/librocasablanca-la-historia-que-cimbro-un-gobierno-prologo-de-aristegui-primeroscapitulos/ fue autorizada por la editorial.

Las páginas 15 y 16 contienen las críticas a MVS y a sus dueños. La empresa, sostuvo Aristegui, incurrió en desfiguros y contradicciones y sus directivos fueron inducidos a hacer cosas indecentes y deplorables .

La periodista lamentó el derrumbe moral de Joaquín Vargas y sus hermanos, a quienes estimé mucho y sinceramente ; recordó que juntos forjaron un modelo de noticiario radiofónico que se distinguió por su profesionalismo y credibilidad, además de un negocio que resultó rentable, por sus niveles de audiencia.

Los dueños de MVS, acusó, sucumbieron a presiones y componendas de un poder al que ya antes se habían enfrentado con dignidad y valentía... ¿Dónde quedaron aquellos Joaquín y Ernesto Vargas del 2012 que se enfrentaron a la Presidencia, denunciando presiones que confundían berrinches presidenciales con políticas de telecomunicaciones? ¿Qué fue de Joaquín, Ernesto y Alejandro Vargas en el 2015, ahora con un gobierno del PRI? (...) Aceptaron el papel de instrumento para asestar la puñalada con cobardía .

Los Vargas acudieron hace dos meses ante el juez. La demanda es por daño moral, efectivamente, por lo escrito por Aristegui en el prólogo.

No buscan la reparación del daño, sino que haya una disculpa pública , confirmaron directivos de MVS consultados al respecto.

La demanda por daño moral corre en un carril distinto a los otros tres pleitos mercantiles que dirimen Aristegui y MVS en tribunales de la Ciudad de México. La periodista, en todos los casos, es la demandada.

En los últimos meses la radiodifusora de la familia Vargas ha aplicado un programa de ajuste presupuestal que le permita afrontar mejor el entorno adverso. Esta política de austeridad le llevó a prescindir de valiosos colaboradores, entre ellos, el politólogo Jesús Silva-Herzog Márquez y la periodista Dolia Estévez, quien reportaba desde Washington DC.

Antes, por la vía de la conciliación, la empresa arregló la salida de una docena de empleados y colaboradores de la extitular de la Primera Emisión de Noticias MVS, Carmen Aristegui, quien decidió acudir a los tribunales para reclamar el cumplimiento de su contrato y defender el derecho de las audiencias.

A principios de junio Estévez estuvo en México, para finiquitar su relación laboral con MVS, luego de seis años de colaboraciones intermitentes. El director de MVS Radio, José Antonio Vega, le comunicó que no le sería entregada una indemnización, por la naturaleza de su contrato. Dolia acudió a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

Hace 10 días, en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, estaban citadas ambas partes para una primera audiencia de mediación. Ninguno está dispuesto a ceder.

Efectos secundarios

ESCARAMUSAS. Ríos de tinta han corrido tras el pleito entre el Inegi y el Coneval, que tiene como protagonistas a académicos del departamento de Economía del ITAM. Julio Santaella, el primero, ausente por vacaciones, llegó a la Presidencia del órgano autónomo con el respaldo del secretario Luis Videgaray, quien estuvo enterado del cabildeo que a finales del año pasado realizó Gonzalo Hernández Licona, en busca de ocupar la vacante que dejaría Eduardo Sojo. En esa intentona construyó una base sólida de apoyo entre los senadores panistas, quienes ahora también se han sumado a la campaña para deslegitimar las estadísticas oficiales, en vísperas de la presentación del Cuarto Informe de Gobierno.