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Opinión

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Ganadería tropical: negocio sostenible

Los terrenos tropicales son resistentes y estables en su condición natural. Sin embargo, al destruir esta flora con el propósito de utilizar el terreno se pierden medios y mecanismos importantes en esa estabilización y comienza un proceso de deterioro de su fertilidad e integridad.

Una presión moderada, como la de los sistemas campesinos de roza, tumba y quema, desprotege al suelo en una extensión y tiempo limitados.

Después de tres a cinco ciclos agrícolas basados en ricos policultivos como la milpa, el agricultor se retira a cultivar en otra parte, permitiendo el restablecimiento de la vegetación original y la recuperación del suelo.

El mismo terreno se vuelve a utilizar después de algunos años, ya repuesto del daño que sufrió en la tala previa.

Otra situación sucede con el desmonte masivo y permanente, como ha ocurrido en terrenos dedicados a la ganadería tropical, en donde se convirtieron selvas en praderas desforestadas.

Los suelos decaen en su contenido de materia orgánica y en fertilidad, se exponen a la erosión y tienden a acidificarse.

En estas condiciones se tiene que invertir cada vez más en fertilizantes o alimentación suplementaria para mantener la producción ganadera.

Se reconoce este hecho, no para agraviar a la ganadería tropical sino por el contrario, para partir de esta realidad y promover una actividad acorde a las necesidades humanas actuales, que demandan productividad y rentabilidad, pero también protección al ambiente y un impacto favorable en la comunidad y el resto del entorno.

Los sistemas silvopastoriles se conocen como un componente esencial de la ganadería del futuro, en donde se incluyen especies arbóreas que contribuyen a mejorar el suelo, la pradera y la productividad animal, además de los muchos otros beneficios y productos que obtenemos de ellos.

El deterioro de los terrenos ganaderos se puede revertir al practicar una ganadería tropical sostenible, en la que simultáneamente se atienden problemas como la estacionalidad de la producción forrajera y la protección de los recursos agua y suelo.

El Centro de Desarrollo Tecnológico La Noria de FIRA, ubicado en Tamuín, San Luis Potosí, practica el sistema silvopastoril y está a disposición de todos aquellos que se interesen en conocer su establecimiento y operación.

*Luis Fernando Iruegas Evaristo es jefe del Centro de Desarrollo Tecnológico La Noria. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

lfiruegas@fira.gob.mx

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