Cada día somos más los mexicanos inconformes con las mentiras, pérdidas, corrupción y manipulación que genera este gobierno. La inconformidad y el reclamo han tomado fuerza en el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAAA), cuyo contingente con ciudadanos de todo el país pudo llegar finalmente al zócalo para instalarse en un campamento pacífico que es un ejemplo de resistencia y civilidad.

“La única forma de evitar que se instaure una dictadura en México ahora es pelear pacífica pero tenazmente por el retorno de una república democrática”, esta es la razón de ser de un movimiento que crece y crece. Algunos amigos me cuentan su experiencia desde el campamento. Es importante que los mexicanos conozcamos lo que ocurre adentro, pues en verdad sorprenden el orden, organización y civilidad con las que se lleva a cabo esta protesta pacífica.

Tal como lo indica FRENAAA, el acceso al campamento es sólo para sus miembros, se les invita llegar temprano y registrarse si son de nuevo ingreso. Las personas que realizan el registro se retiran cuando empieza a oscurecer y no se permite el paso a ninguna persona que no esté registrada o que pretenda ingresar tarde. Esto es por la seguridad interna del campamento.

Quienes están ahí día y noche cuentan que el campamento es impresionantemente limpio y ordenado. Tienen comisiones para todo, la gente coopera sin importar su condición social o edad; todos ponen su mejor esfuerzo. Por la edad y salud de muchas personas, no todos duermen en tiendas de campaña, pero todas están ocupadas.

Cada determinado tiempo se reúnen a entonar el himno nacional, gritar consignas contra los abusos del gobierno y caminar con las banderas. Esto hace que los policías que los rodean entiendan mejor lo que pasa en México. Mantienen un diálogo con ellos para que tomen conciencia de la situación y el porqué del campamento.

Tienen dos áreas de alimentos donde todos se forman con sana distancia, se desinfectan las manos y reciben sus alimentos. Al entrar, todas las personas se registran, se desinfectan los zapatos y se colocan un gafete para recibir comida, agua, café, galletas y fruta. La basura se separa y hay sanitarios portátiles; el ambiente es de solidaridad y ayuda mutua. Cerca del asta bandera tienen un altar donde hay grupos de oración todo el tiempo, hay una biblioteca y en la plaza hay internet.

A partir de las 7 de la tarde se vuelve peligroso salir por grupos de choque de 50 personas que se encargan el día entero de insultar y gritar consignas en contra de FRENAAA, con el propósito de amedrentar a las personas. A partir de las 8 de la noche las personas empiezan a prepararse para pasar la noche y hay un comité de vigilancia que revisa tienda por tienda para saber cuántas personas están y evitar que entren ajenos al movimiento.

Lo que mueve a todos los voluntarios es “luchar pacíficamente por un mejor país, más justo y democrático, con verdaderas oportunidades para todos los ciudadanos, donde cada quien desarrolle sus capacidades y ejerza su libertad ciudadana en un clima de justicia y hermandad. No queremos un pueblo dividido como lo está haciendo López”, afirman.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.