La industria farmacéutica es una industria que ha resultado ser un paradigma en las inversiones bursátiles

El éxito depende de la aprobación por las entidades regulatorias mundiales para el uso de sus medicamentos, regulación excesiva respecto del costo de los mismos una vez que años de investigación y desarrollo han logrado encontrar una cura para diferentes enfermedades. Pero al mismo tiempo son muy valoradas y reciben fuertes sumas de financiamiento público cuando se trata de controlar o erradicar una pandemia.

La industria farmacéutica utiliza hasta el 20% de sus ingresos como gastos en investigación y desarrollo, totalizando una suma superior a los 160,000 millones de dólares al cierre del 2019; cerca del 80% está concentrado en las 20 compañías más grandes.

El crecimiento de las inversiones en investigación y desarrollo ha crecido 2.9% a una tasa anual compuesta desde 2006. Esa inversión por sí misma es un catalizador para la inversión. No solo se ha ampliado la expectativa de vida en más de una década desde 1980, sino que se ha entregado por parte de la industria al consumidor, la prevención de la muerte y el mejoramiento de la calidad de vida.

La aparición de la pandemia global del Covid-19 es otro catalizador: la necesidad de una vacuna no solo reduce el costo humano de morir por el virus sino el costo económico que implica la paralización de la economía.

A su vez, al reconocer el impacto que tiene dicha enfermedad sobre las personas más vulnerables como adultos mayores y enfermos, hemos observado un incremento natural en la prevención, uso y almacenamiento de los medicamentos como en el caso del crecimiento exponencial en las compras de insulina por parte de enfermos diabéticos que son irremediablemente un grupo en riesgo respecto del Covid-19.

Las terapias con mayor crecimiento en el uso durante 2020 están centradas en los siguientes tratamientos: oncológicos (para la cura de diferentes tipos de cáncer), inmunoestimulantes (para personas de edad avanzada o enfermedades crónicas), vacunas lideradas hasta hoy por la vacuna de la influenza, antidiabéticos y antivirales.

Sin embargo, todos los tratamientos y vacunas tienen que pasar forzosamente por un proceso de pruebas y aprobación por el principal ente regular que es la Administración de Alimentos y Medicinas (Food and Drug Administration o FDA) , así como también dichas terapias tienen un ciclo cuando se convierten en genéricos acorde a la regulación.

En México, cerca de 30 empresas farmacéuticas cotizan en el Sistema Internacional de Cotizaciones. Pero es importante seleccionar las empresas que presenten las mejores expectativas de crecimiento y que a su vez se encuentren a un múltiplo bajo de valor empresa a flujo operativo (EBITDA) que actualmente se ubica en alrededor de 15x.

Los factores a considerar para seleccionar las mejores empresas farmacéuticas con fines de inversión son:

• Están subvaluadas con un bajo múltiplo de VE/EBITDA.

• Son dominantes porque poseen una terapia/tratamiento/vacuna y se distribuyen globalmente.

• Baja dependencia en un solo fármaco: incrementa el riesgo de convertirse en genérico.

• Han recibido patrocinio gubernamental para desarrollar una terapia/vacuna y está en etapas de demostrar su eficacia.

• Tienen la capacidad y la escala de distribuir globalmente un tratamiento para la cura de una enfermedad.

Actualmente, el enfoque ha sido las farmacéuticas que desarrollan una vacuna contra el Covid-19. Las empresas Moderna e Inovio desarrollan vacunas no convencionales basadas en una codificación del DNA con la instrucción de destruir al virus.

Inovio recibió esta semana 71 millones de dólares por parte del Departamento de defensa de EU y contrató al Dr. Mammen, quien fue jefe de la respuesta anti pandemia de la armada de ese páis como responsable del desarrollo de la vacuna. Entregará resultados de sus pruebas en humanos la próxima semana.

Moderna se asoció con Johnson & Johnson para la distribución de una vacuna que se encuentra en fase tres de pruebas, es decir la fase final para su distribución masiva.

También ha habido empresas que han desarrollado tratamiento una vez que has sido infectado por el virus del Covid-19. Tal es el caso de los antirretrovirales de Gilead (Remdesivir) y Abbvie (Kaletra) que han tenido una eficacia limitada a casos más graves.  También antiinflamatorios como Actemra, desarrollado por la empresa suiza Roche han sido utilizados con cierta mejoría en pacientes graves.

Asimismo, en pruebas un anticuerpo desarrollado por Regeneron que permite neutralizar la replicación y eliminación del virus. Regeneron confirmó su disponibilidad para agosto.

También consideramos atractivas para ponderar en un portafolio a otras farmacéuticas con múltiplos bajos y amplios portafolios de tratamientos, que acompañen a las que están enfocadas en Covid-19 porque son de alto riesgo dada la incertidumbre de las pruebas y la mutación del virus.

Una de ellas es Novo Nordisk que tiene la producción y distribución global más grande de insulina en el mundo. Pfizer no sólo participa una parte de sus recursos en una vacuna anti-Covid, sino desarrolla vacunas para influenza y otros medicamentos.

Biogen y Amgen son empresas del sector oncológico que han desarrollado tratamientos eficaces y con menores efectos secundarios.

Es por ello, que consideramos que invertir en la industria farmacéutica debe ser selectivo considerando los factores antes mencionados y aprovechando esta oportunidad que tenemos para reconfigurar nuestros portafolios.