En la columna anterior escribí acerca de la epidemia global de la obesidad y su prevalencia en la población de México. Abordé la relevancia de una dieta saludable en el combate a la obesidad y los superalimentos: con gran contenido de nutrientes, se consideran buenos para la salud. Mencionamos que gracias a estos nutrientes y su alto contenido de fibra, proteína y grasas saludables, pueden ser grandes aliados para la lucha contra la obesidad

En la presente columna describiré la importancia de los superalimentos para FIRA y algunas estrategias con las que éste impulsa su comercialización.

El saldo de cartera de FIRA de los superalimentos (amaranto, aguacate, apio, brócoli, cacao, nuez, fresa, zarzamora, arándano y frambuesa) al cierre de septiembre del 2016 se ubicó en 6,957 millones de pesos.

FIRA impulsa la comercialización de estos superalimentos, 13% de dicho saldo está canalizado a actividades de comercialización.

Cabe destacar que el saldo de cartera destinado a la comercialización de superalimentos creció de septiembre del 2014 a septiembre del 2016 a una tasa media anual real de 38 por ciento.

Para este mismo periodo destaca en especial el saldo de cartera destinado a la comercialización de fresa y brócoli, pues creció a una tasa real anual de 148 y 130%, respectivamente.

También, la frambuesa, el arándano y el amaranto comenzaron a tener saldos de comercialización a partir de diciembre del 2014.

Específicamente en Guanajuato, estado que genera 63% de la producción nacional de brócoli (SIAP, 2015), la Agencia Celaya de FIRA impulsa el financiamiento de insumos, semillas y hasta tractores y cosechadoras en la cadena brócoli.

Esto, principalmente, en los municipios de Jaral del Progreso y San Miguel de Allende, lo cual beneficia a más de 100 productores de la región.

Una estrategia común para la inserción de pequeños productores de superalimentos en la cadena de valor es el esquema de desarrollo de proveedores.

Bajo este mecanismo, el productor puede tener acceso a los siguientes beneficios: financiamiento, asistencia técnica, incentivos en precio con base en la calidad del producto, comercialización segura y certidumbre en su pago.

Por su parte, la agroindustria obtiene un abasto de la materia prima con el volumen, frecuencia y calidad que el mercado le demanda.

Lo anterior se traduce en reducción de costos de operación para ambas partes. Además, aumenta la oferta disponible de los productos comercializados.

Las agencias en Irapuato y Celaya han implementado este esquema con éxito, para la producción y comercialización de superalimentos como el apio y el brócoli, a través de la empresa El Gigante Verde.

Con estas y otras acciones, FIRA contribuye a una mayor oferta de alimentos saludables.

Esto puede tener repercusiones en los precios relativos de éstos frente a otras opciones menos saludables. Ahora sólo falta que el consumidor use esta información y elija comer superalimentos.

*Jorge Lara Álvarez es subdirector de Evaluación de Programas en FIRA.

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