Al escribir en el buscador de Google “AMLO critica a España”, aparecen 353,000 resultados.

No hay otro país al que le haya dedicado más críticas en sus dos años de gobierno que a España. Públicamente no se conocen los motivos de sus agresiones diplomáticas, pero sí se conoce, gracias a una filtración, la carta que le envió al rey Felipe para que pida una disculpa a los pueblos originarios por lo ocurrido durante el periodo de la conquista hace 500 años.

AMLO ha utilizado sus conferencias de prensa o asambleas mediáticas diarias para colocar puyas al entrañable país español.

Entrañable por múltiples motivos.

Una de las joyas que los españoles han aportado a México es El Colegio de México. Institución educativa que tuvo como antecedente la Casa de España, impulsada por Lázaro Cárdenas en 1938 para recibir a científicos, académicos y artistas que fueron amenazados por la guerra civil.

El mes pasado, el presidente López Obrador asistió a las instalaciones de El Colegio de México para celebrar un año más de vida de la prestigiosa institución. Llamó la atención que entre sus palabras que eligió para articular su discurso no mencionó la palabra “España” ni una sola ocasión.

Resulta difícil no hablar del legado que dejaron en México un grupo de españoles como el poeta León Felipe, el filósofo José Gaos o el antropólogo Pedro Carrasco.

La reciente ocasión que mencionó a España fue ayer 12 de noviembre. “¿Cuándo se había visto lo que está sucediendo? (...) Quizá no en Alemania, quizá no en el Reino Unido, pero sí en España; todo esto que está pasando con la monarquía. ¿Cuándo se había visto esto?”, comentó el presidente.

AMLO se refiere a las investigaciones alrededor del rey emérito Juan Carlos. Pero el actual rey, Felipe VI, no es Juan Carlos. Tiene otra historia. No es necesario rivalizar con España a través de lo que hizo el rey emérito.

El 17 de junio, el presidente López Obrador se dejó ir en contra del Congreso español. “Yo lamento lo que está pasando en España, que no se informe y no se dice nada. El pueblo español, un pueblo trabajador y honesto, tiene ahora que cargar con la vergüenza de que aún por instrucciones y recomendación de un juez debía ser investigado el Rey, el que abdicó al mando y a la Corona, y en un tribunal especial se le exonera”.

Dos elementos surgen al reflexionar las palabras del presidente mexicano: la Constitución española no es la mexicana; los procesos judiciales alrededor del rey emérito sí han sido detonados a partir de su renuncia. En este momento, y hasta el pasado 6 de septiembre, tiene tres expedientes judiciales abiertos. La segunda observación, y en traducción de la época de Venustiano Carranza muy de moda en estos días para evitar una llamada telefónica de felicitación al presidente electo Joe Biden, uno podría detectar injerencia en las palabras del presidente López Obardor.

España es el tercer socio de México en materia comercial. En 2019 ascendió a 9,252 millones de dólares. La balanza entre exportaciones e importaciones es equilibrada. ¿Por qué se pone en riesgo la amistad con España habiendo tanto de por medio?

Decía que España es entrañable por un montón de motivos. Desde que Hugo Sánchez triunfó en el Real Madrid, el número de aficionados en México creció significativamente. O qué decir del paso de Messi por el Barcelona. Dos clubes globales.

Su comida es disfrutable en muchísimos restaurantes ubicados en México, muchos de ellos con chefs españoles. Qué decir de los turrones Vicens, los mejores del mundo. Leer El País y La Vanguardia es un acto lúdico; disfrutar las novelas de Javier Marías, Juan Marsé y muchísimas obras publicadas por la editorial Anagrama forma parte de la vida.

¿Por qué, presidente? ¿Por qué critica a España?

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.