En tiempos recientes, sobre todo en redes sociales se ha movilizado el término cultura de las dietas para referirse a las prácticas, creencias y percepciones dañinas sobre lo que debería de ser la alimentación, cómo ésta se relaciona con cómo debería de verse un cuerpo, y la forma en la que estas creencias son promovidas por ciertos sectores de la sociedad.

Desde el culto a la delgadez, pasando por la concepción de la alimentación como un medio para tener una figura según dicten los cánones estéticos de la época, existen diferentes manifestaciones que engloban muchos asuntos alrededor del concepto.

La difusión masiva del concepto resulta un primer paso sumamente necesario para alertar o poner sobre la mesa una temática que durante mucho tiempo fue pasada por alto. Sin embargo, desde un punto de vista de las ciencias sociales, es necesario enfatizar que muchas de las problemáticas que engloba el concepto ya habían sido señaladas y estudiadas desde hace varias décadas, y no bajo un solo concepto que al englobar muchos fenómenos sociales, corre el riesgo de ser totalmente ambiguo. Es decir, englobar todo y nada.

Simplemente, desde un punto de vista antropológico el término de “cultura” y su definición, engloba ya diferentes estudios para determinar qué es lo que realmente significa que las prácticas, ideologías, creencias y simbologías respondan a un concepto de cultura. Por otro lado, conceptos que han sido forjados desde las ciencias sociales permiten entender de manera más específica los componentes que determinan ciertas cuestiones. Por ejemplo, cuando se habla del control de los cuerpos por medio de usar de pretexto la salud con algo que va más hacia un valor estético, los trabajos sobre medicalización de la alimentación nos permiten entender mejor estas fuerzas.

Lo mismo pasa cuando en el concepto de “cultura de las dietas “se refiere a la obsesión por la delgadez. Los trabajos de historiadores del cuerpo no como un objeto físico, sino como un objeto histórico – social, nos permiten entender de dónde viene esta obsesión con la delgadez y por qué en la época contemporánea equiparamos la delgadez con la salud y la belleza, un hecho que anteriormente no sucedía. Cuando en el concepto de cultura de las dietas se habla sobre el control social del cuerpo, es decir, sobre la manera en la que por ejemplo comentarios de otras personas sobre nuestro cuerpo inciden en la manera en la que los percibimos, existen toda una serie de trabajos explicativos sobre la función del control social en nuestra identidad.

Cuando se habla sobre cómo la cultura de las dietas está arraigada mayormente en las mujeres, los trabajos sobre género ya venían explicando desde hace varios años cómo una forma de dominación consiste en el control del cuerpo. De la manera en la que estas ideas se distribuyen en función de segmentos diferenciados de la población, la sociología de la alimentación había hecho ya sus buenas aportaciones sobre el tema.

En suma, el concepto podría ayudar para dar un panorama general de lo que está sucediendo con ciertos aspectos de la alimentación. Sin embargo, el hecho de englobar tantos fenómenos sociales que han sido estudiados desde hace varias décadas, corre el riesgo de reducir diferentes problemáticas a una situación que desafortunadamente, no tiene una sola “receta” para su solución, sino que requiere de esfuerzos conjuntos en diferentes niveles con diferentes capacidades de acción.

@Lillie_ML 

Liliana Martínez Lomelí

Columnista de alimentación y sociedad

PUNTO Y COMO

Columnista de alimentación y sociedad. Gastronauta, observadora y aficionada a la comida. Es investigadora en sociología de la alimentación, nutricionista. Es presidenta y fundadora de Funalid: Fundación para la Alimentación y el Desarrollo.