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En materia de equidad de género, vamos para atrás debido al Covid-19
Hace una semana investigadoras del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME por sus siglas en inglés) publicaron en la revista The Lancet un revelador análisis de los efectos sociales y económicos de la pandemia de Covid-19 que claramente amenazan con revertir el progreso hacia la igualdad de género en el mundo.
La mayoría de los estudios existentes sobre disparidad de género se han centrado en los impactos directos en la salud de la pandemia de Covid-19. En todo el mundo está bien documentado que los hombres tienen tasas más altas de incidencia, hospitalización y muerte por Covid-19, sin embargo, pocos estudios han examinado de forma sistemática y detallada cómo las desigualdades de género se han visto afectadas indirectamente por la pandemia de Covid-19.
Los autores del artículo mencionado analizaron datos obtenidos mediante encuestas realizadas entre marzo de 2020 y septiembre de 2021 para 193 países. Las desigualdades de género se analizaron en cinco categorías: aspectos económicos; asuntos relacionados con el trabajo, educación, seguridad en el hogar y en la comunidad; así como resistencia a colocarse y aceptación de las vacunas contra Covid-19 y las disrupciones en el acceso a los servicios de atención médica. Los resultados se presentan a nivel mundial y por grandes regiones, pues los datos no alcanzan para hacer interpretaciones a nivel nacional.
Cabe mencionar que la recopilación de datos durante la pandemia se realizó principalmente a través de aplicaciones dedicadas y plataformas de encuestas en línea, que estaban disponibles exclusivamente para personas que poseían teléfonos inteligentes. Aunque la propiedad de teléfonos inteligentes y el uso de internet móvil están aumentando en todo el mundo, persisten desigualdades geográficas, económicas y de género significativas lo que tiene implicaciones resultados presentados pues especialmente las mujeres, están significativamente sub-representadas en los análisis de la información disponible.
La evidencia obtenida sugiere que Covid-19 ha tendido a exacerbar las disparidades sociales y económicas previamente existentes en lugar de crear nuevas desigualdades. Por ejemplo, en América Latina y el Caribe, las mujeres tenían más probabilidades que los hombres de reportar interrupciones en la atención de la salud, en la pérdida de empleo, en la pérdida de ingresos, en la sensación de inseguridad en el hogar y en el aumento percibido de la violencia de género. Desde el comienzo de la pandemia, las tasas de pérdida de empleo han sido altas y significativamente más altas entre las mujeres que entre los hombres. En septiembre de 2021, 26% de mujeres y 20.4% de los hombres en el mundo reportaron haber perdido el empleo durante la pandemia. En todas las regiones, las mujeres reportan tasas más altas de pérdida de empleo que los hombres.
Las mayores brechas de género observadas en el norte de África y el Medio Oriente 1.5 mujeres por cada hombre y en América Latina y el Caribe la razón fue 1.38 mujeres por cada hombre. A lo anterior se suma el incremento del rol tradicional de la mujer en el cuidado de niños y adultos mayores en los hogares, lo que obligo a muchas de ellas a dejar el empleo. Cuando existía una política fuerte de protección social, la brecha era menor, pero se mantiene significativa la diferencia. Considerando la experiencia de la crisis financiera de 2007, es posible que, a medida que la pandemia disminuye, los hombres sean recontratados a tasas más altas que las mujeres. A menos que se implementen políticas de mitigación, se producirán períodos más largos de desempleo para las mujeres, con graves implicaciones para los ingresos a largo plazo y la progresión profesional. Es imperativo una acción política decidida para impulsar la paridad de género en materia de empleo.
Las brechas educativas se ampliaron para mujeres y niñas. A nivel mundial, los encuestados (por lo general, el padre) informaron que 6 % de los estudiantes abandonaron la escuela durante la pandemia de Covid-19.
Las mujeres y niñas estudiantes tenían 1.21 veces más probabilidades que los hombres y los niños de abandonar la escuela por razones distintas al cierre de la escuela. En América Latina la brecha de abandono escolar fue 1.37 veces mayor en las niñas que en los niños y los países de África al Sur del Sahara la brecha de abandono fue de 1.39 mayor en las niñas.
La caída en la escolarización de niñas y mujeres también pueden tener implicaciones profundas y de largo plazo para el desarrollo económico y social de las sociedades del mundo. La escasez de evidencia disponible refuerza las preocupaciones sobre el aumento de las brechas de género y respalda la ampliación de la conocida como disparidad de género de doble cara en la educación, en la que las niñas están superando a los niños en la educación en muchos entornos de altos ingresos, mientras que las grandes brechas permanecen en la educación de países ingresos bajos y medios.
Otro hallazgo es que la violencia de género aumentó. A nivel mundial, 54 % de las mujeres y 44 % de los hombres informaron que percibían que la violencia de género había aumentado en su comunidad durante la pandemia. Las tasas más altas fueron reportadas por mujeres en América Latina y el Caribe (61.2%).
Aunque a nivel mundial no hubo diferencias de género en percibir su hogar como inseguro, en América Latina la brecha fue que las mujeres percibían 1.2 veces más inseguridad en su hogar que los hombres
En síntesis, los datos desglosados por género sobre los impactos clave de la Covid-19 en los sectores sociales y de salud siguen siendo escasos. Contar con datos confiables y oportunos sobre las brechas de género pueden tener un papel crucial para contribuir a políticas basadas en evidencia en tiempo real que promuevan la igualdad de género.
Los hallazgos de este estudio sobre brechas de género en la participación laboral y el trabajo no remunerado destacan la necesidad de que todas las sociedades del mundo inviertan en la provisión de medidas de protección social sensibles al género durante la pandemia. Fomentar el empoderamiento económico de las mujeres puede, a su vez, contribuir también a la capacidad de las mujeres para superar las barreras que enfrentan en el cuidado de la salud y permitirles ubicarse en entornos que minimicen su riesgo de violencia de género. Este artículo hace un llamado inmediato a la acción. Para que los líderes políticos y sociales se concentren en que todas las niñas y mujeres regresen a la escuela; esto representaría una inversión significativa en el capital humano de todas las sociedades y aseguraría el crecimiento en el empoderamiento y la igualdad de las mujeres en los próximos años.
*El autor es profesor de la Universidad de Washington del Departamento de Ciencias de la Medición en Salud y del Instituto para la Métrica y Evaluación en Salud y coautor del articulo analizado.
Website: https://www.healthdata.org/about/rafael-lozano
Twitter: @DrRafaelLozano