En el 2019, el primer año de gobierno de la Cuarta Transformación, el Producto Interno Bruto (PIB) de México decreció. Por primera vez en una década, la tasa del PIB retrocedió -0.1 por ciento.

Es la primera contracción desde la recesión del 2009 y se registra cuando la economía de EU observa una tasa de crecimiento de 2.3 por ciento.

En el 2019, la economía mexicana no sólo se estancó con una tasa de crecimiento de 0%, como dejaban ver los datos previos. El comportamiento de la economía nacional registró un retroceso. En el primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador el crecimiento económico descendió. No se ubicó en 4% que prometió como candidato y en sus primeros días de ejercicio presidencial, ni en 2%, nivel que calificó de “fracaso” de los “gobiernos neoliberales”.

El discurso presidencial sobre el crecimiento económico, como presidente es diferente al que usó como candidato presidencial. Como candidato dijo que un crecimiento de 2% es un fracaso porque si no hay crecimiento, no hay empleo y si no hay empleo no hay bienestar.

Ahora dice que más importante que el crecimiento económico, es el desarrollo económico. Asegura —sin mayores datos— que hay una mejor distribución de la riqueza.

Pero más allá de la diferencia del discurso y perspectiva presidencial sobre el crecimiento económico, la gran pregunta que surge es: ¿la caída del crecimiento económico ya tocó fondo?

Es una incógnita, aunque un buen número de analistas anticipa que este año 2020 el crecimiento económico será inferior a 1 por ciento. El diagnóstico general señala que la caída del crecimiento económico del país, al cierre del año pasado, se explica por la caída de la inversión pública y privada.

Y el origen del descenso de las inversiones privadas —coincide la mayoría de analistas—, se debe a la incertidumbre, la falta de confianza y el cambio de las reglas del juego en el sector energético en particular y en general en diversos sectores económicos, como el agropecuario, el farmacéutico, alimentario e industrial, entre otros.

En lo que coincide la mayoría de los análisis es en que el decrecimiento económico se debe a las decisiones del gobierno de la 4T y al cotidiano y agresivo discurso presidencial contra las empresas e inversionistas.

Así lo han señalado importantes organizaciones como el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, en voz de su presidenta Claudia Jañez, la Coparmex de Gustavo de Hoyos, o la Canacintra de Enoch Castellanos, entre otras.

Certidumbre para los inversionistas es la demanda generalizada. En anticipación a la difusión del dato que reveló el decrecimiento económico nacional, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció implícitamente la necesidad de apuntalar la inversión privada.

Sin aceptarlo públicamente, es obvio que el presidente de la República está consiente que es necesario reencontrar la ruta del crecimiento económico. Y precisamente en busca de ese crecimiento económico decidió constituir el Gabinete para el Crecimiento Económico, que encabezará el también jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo. Es la tercera ocasión que anuncia acuerdos y proyectos de inversión y está por anunciar uno más en materia energética.

Aunque desde ahora se sabe que no incluirá la reanudación de las rondas petroleras, con las que se abrió la exploración y explotación petrolera en aguas profundas, ni los farmouts con los que Pemex se venía asociando con las grandes petroleras internacionales, ni se reanudarán en el sector eléctrico, las subastas de largo plazo, que son consideradas fundamentales para atraer los mayores volúmenes de inversión.

Lo que sí anunciará son proyectos de menor calado.

Veremos qué incluye el nuevo anuncio, pero la mayoría en la Iniciativa Privada considera que el único camino que conduce al reencuentro del crecimiento pasa por la certidumbre a los inversionistas.

Sin éste intangible y valioso activo, la economía no repuntará, por lo menos en el corto plazo. Al tiempo.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.