Vivimos momentos de alta incertidumbre en donde es difícil pronosticar la evolución de los resultados de las empresas en un entorno que cambia día con día.

Sabemos que, en general, habrá afectación para la mayoría de la población y para las empresas en donde una gran parte de ellas permanecen cerradas al no ser consideradas dentro de las actividades esenciales.

Sin embargo, también es cierto que algunas empresas son más defensivas que otras en este entorno y es entonces que se encuentran oportunidades atractivas de inversión que permitirán aprovechar retornos favorables una vez que esto haya pasado y el mercado accionario muestre una recuperación.

Primero que nada, están las empresas de autoservicios, aquellas dedicadas a vender bienes de primera necesidad. Al inicio del anuncio de la pandemia, estas empresas tuvieron incluso un alza importante en sus ventas debido a las compras de pánico, lo cual generó incrementos hasta de doble dígito en las ventas mismas tiendas durante las primeras semanas del anuncio.

Una vez pasadas las compras de pánico, se observó una baja en el tráfico de clientes, pero con un mayor ticket promedio ya que se modifican los hábitos de compra de las personas quienes realizan un súper más grande que implica menos visitas a las tiendas buscando respetar el “quédate en casa”.

Esta nueva dinámica sin embargo, afecta al margen Ebitda de las empresas ya que la población se concentra en compras de una canasta básica, dejando a un lado las compras de bienes discrecionales hasta que se tenga un panorama más claro en cuanto a la economía familiar.

Es así como se ha frenado, en su mayoría, la compra de bienes duraderos que son los que tienen un mayor valor agregado.

Debido a esto, unas de las empresas más afectadas en estos momentos son las tiendas departamentales, las cuales han tenido que cerrar sus tiendas y centros comerciales para evitar la propagación del coronavirus.

La división que puede seguir operando son las ventas en línea. En los años anteriores, algunas empresas más que otras han sido muy activas en el impulso de las ventas omnicanal las cuales, en el caso de las tiendas departamentales, llegaron a representar alrededor del 9% del total de las ventas durante 2019.

Es ahora cuando esta inversión es más relevante pues es aquí en donde las empresas con una buena plataforma digital, tiempos de entregas eficientes y buen manejo de inventario, tendrán una ventaja comparativa al ser el único medio actual para hacer este tipo de compras.

También, son favorecidas las tiendas de conveniencia las cuales tienen la capacidad de adaptar su mezcla de productos de manera rápida a las necesidades actuales de la población.

Este tipo de tiendas tienen la ventaja de tener un fácil acceso, favoreciendo compras rápidas y evitando el contacto con una gran cantidad de gente. En la medida que aumenten el número de contagios por coronavirus, estos formatos pueden favorecerse más por el abastecimiento de bienes de primera necesidad.

En general, el sector comercial se muestra defensivo ante este entorno. Si bien no se esperan niveles de rentabilidad como en tiempos de un buen crecimiento económico, no habrá problemas de liquidez ni despidos masivos al poder continuar con sus operaciones en la mayoría de los casos.

*Cristina Morales es analista senior de Signum Research.

kg