El último dato oficial de empleo en México registra, al cierre del pasado mes de julio, una pérdida de 3,907 puestos de trabajo.

Mucho ojo. Sigue siendo una pérdida de casi 4,000 empleos, aunque ciertamente ya se registra una fuerte desaceleración en la caída de puestos de trabajo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado sábado 8 de agosto dijo en un video mensaje que en los primeros siete días de agosto, se crearon 14,945 empleos formales. Ayer (12 de agosto) mencionó que ya se han generado 30,000.

Levantó la bandera blanca y proclamó: “ya dejamos de perder empleos y vamos para arriba”.

El optimismo presidencial es notable. Anticipa que a partir de septiembre y en adelante la economía formal alcanzará los niveles mostrados en febrero, cuando se crearon 123,000 nuevos empleos.

Los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a julio, más los que el propio organismo le adelanta al Jefe del Ejecutivo, de los primeros días de agosto, lo llevan a ver el vaso medio lleno.

Sin embargo, lo más probable es que miles de mexicanos que perdieron su empleo y siguen sin recuperarlo, deben estar viendo el vaso medio vacío. La caída del empleo, es una consecuencia de la severa contracción de la economía. Durante el primer semestre del año, México registró la caída más profunda de su economía y el capítulo más dramático de destrucción de empleos de su historia.

La caída de la economía equivale a la pérdida de lo avanzado en casi una década.

Es decir el tamaño del Producto Interno Bruto se achicó a los niveles que tuvo en el año 2011.

La economía registró una contracción de 18.9% al cierre del segundo trimestre.

Esta contracción trimestral es del doble de la que se registró en la crisis del tequila a mediados de la década de 1990 y  de la crisis financiera mundial de 2008-2009.

La pérdida de empleos ha sido impresionante. Tan sólo en el mes de abril se perdieron 555,000.

De acuerdo con las cifras del IMSS, en el primer semestre del año se  perdieron 945,490. De ellos, el 75.1% corresponde a empleos permanentes.

Los datos del IMSS refieren el comportamiento de la economía formal.  Pero en materia de ocupación y empleo, también cuentan quienes están en la informalidad.

El “espejo” que muestra el rostro del empleo formal, no deja ver la cara del empleo informal. El IMSS registra a los patrones y trabajadores que cotizan en ese organismo.

Pero Inegi tiene “otros datos”. Registra a las personas que dejaron de estar ocupadas en distintos tipos de actividad y términos de contratación.

Cuenta a los asalariados, a los informales, a los trabajadores por cuenta propia o independientes, entre otros.

En su reporte al mes de abril Inegi, con base en la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo reveló que la parálisis económica obligada por la pandemia del Covid-19 dejó sin ingresos a 12 millones de mexicanos.

Por primera vez la población no económicamenre activa rebasó a la económicamente activa.

De los 12 millones, cerca de 10 millones pertenecen a la economía informal, y 2 millones a empleos formales.

Los más afectados fueron los trabajadores independientes, con una caída de 36 por ciento. El daño a la economía y al empleo se explica fundamentalmente por la parálisis económica obligada por la pandemia.

Pero todos los análisis coinciden en que la caída económica y la pérdida de empleos pudieron ser menores con un programa de apoyo fiscal del gobierno.  La recuperación de la economía y de los empleos formales e informales, serán mucho más lentas y costosas.

Y si se considera la promesa presidencial de que este año crearía 2 millones de empleos, prácticamente se puede cancelar el espacio para el optimismo.

Los cálculos de las instituciones financieras en general calculan entre cuatro y seis años para que México recupere el nivel que tuvo la economía previo a la crisis sanitaria.

Otros más pesimistas estiman que podría llevar hasta 10 o 12 años.

Y usted ¿cómo ve el vaso? ¿Medio lleno o medio vacío?

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.