Durante 15 años, Rafael Moreno Valle Rosas maduró un proyecto político-empresarial que tenía Los Pinos como meta. Con tenues nexos con el priismo —no obstante su incorporación al equipo del entonces gobernador Melquiades Morales—, el abogado poblano fue uno de los principales impulsores de las coaliciones buscaron debilitar al movimiento de Andrés Manuel López Obrador.

En las tres elecciones presidenciales transcurridas durante ese periodo, Moreno Valle detuvo el avance lopezobradorista en la entidad con el quinto padrón electoral más numeroso en el país y uno de los bastiones de la derecha.

En el 2000, tras un sexenio como jurídico en Dresdner Bank, el abogado comenzó su carrera política como secretario de Finanzas y Desarrollo Social del gobierno estatal priista, pero en las elecciones intermedias del sexenio foxista dejó la administración pública para iniciar un periplo legislativo que lo llevó, en primera instancia, a San Lázaro como diputado priista por el distrito con cabecera en Ciudad Serdán. “El objetivo era mandar un mensaje de fuerza en mi entrada a la escena política nacional”, recordó en La fuerza del cambio (Miguel Ángel Porrúa editores, 2017), el libro que fungió como su carta de presentación, en su precampaña presidencial.

Justo entonces comenzó una etapa decisiva. Impulsado por su tío Javier Moreno Valle Suárez se incorporó al equipo político de Elba Esther Gordillo, entonces coordinadora de la bancada priista en la Cámara de Diputados, quien lo designó presidente del Comité de Administración. Esa experiencia fue breve —apenas un año— pero sirvió para que tejiera una red de aliados (Margarita Zavala, en el PAN, y Luis Maldonado Venegas en Convergencia) que posteriormente le serían de suma utilidad.

En el 2004, contrajo nupcias con Martha Erika Alonso y regresó a Puebla, para competir por una diputación local, nuevamente por el tricolor. Mario Marín había ganado la gubernatura y Moreno Valle sería presidente de la Gran Comisión en el Congreso de Puebla. Las tensiones entre ambos fueron evidentes conforme avanzaba el sexenio, reflejo de la disputa por la nominación presidencial en el 2006 entre las distintas facciones priistas.

Cuando el gobernador cerró la posibilidad de que el líder del Congreso fuera postulado por el PRI como candidato al Senado, vino el punto de inflexión. Moreno Valle —por intercesión de Maldonado Venegas y Jesús Ortega— había entablado conversaciones con AMLO. “Fui invitado a ser candidato al Senado por la coalición Por el Bien de Todos”, recuerda en sus memorias, “incluso se me planteó la posibilidad de integrarme al gabinete, una vez ganada la Presidencia”.

“Todas las encuestas otorgaban una ventaja de por lo menos 12 puntos a López Obrador. Sin embargo, como economista tenía claro que el proyecto que encabezaba era inviable, porque sus promesas de gasto público superaban por mucho las proyecciones de ingresos, con lo cual se generaría deuda, crecería el riego país, bajarían las calificaciones crediticias y aumentaría la inflación”.

Su alejamiento del lopezobradorismo fue directamente proporcional con su acercamiento al PAN —donde incluso aceptaron la única condición que puso para respaldar a Felipe Calderón, que era encabezar la primera fórmula por el Senado— y tuvo como principal gestora a Elba Esther Gordillo.

A partir de entonces, Moreno Valle se afilió al PAN —sus tíos abuelos fueron fundadores del blanquiazul en Puebla, en 1946—, pero fue un tenaz impulsor de las coaliciones con el PRD, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza. Con su respaldo llegó a la gubernatura de Puebla, en el 2010.

Su proyecto político tenía entonces un arquitecto: Fernando Manzanilla, cuñado de Moreno Valle, quien pronto se vería desplazado por Eukid Castañón y Marcelo García Almaguer, quienes junto con Martha Erika fueron los principales operadores del morenovallismo dentro del PAN.

Luego de la aventura electoral del 2018 y con la derrota de Ricardo Anaya en las presidenciales, Moreno Valle se perfilaba como el principal opositor de AMLO, con Puebla como su bastión. Su trágico deceso modifica el escenario político dramáticamente.

Las últimas 48 horas han corrido frenéticamente. Enterados del accidente, con la intención de evitar un vacío de poder, los integrantes del gabinete de seguridad fueron convocados de urgencia. Luego de dos horas difundieron un comunicado —a través de Maximiliano Cortazar, coordinador de política y vocero de la entidad— para confirmar el deceso de la gobernadora y del senador.

Las investigaciones sobre “el siniestro ocurrido en el helicóptero” y la activación del proceso político para designar al gobernador provisional eran las prioridades. El secretario de Gobierno Jesús Rodríguez Almeida tomó las riendas del aparato gubernamental en tanto el líder del Congreso local José Juan Espinosa emite la declaratoria de ausencia absoluta y convoca a la elección del sustituto de Martha Erika Alonso.

Un proceso que se decantaría a la brevedad, de acuerdo con fuentes locales. La mayoría barbosista acudiría a un periodo extraordinario de sesiones que tendría lugar antes de que concluya el año para elegir al mandatario interino. Hace un mes, en el escenario de la nulidad de los comicios, Morena promovió a su exdirigente local, Gabriel Biestro, para quedar al frente del gobierno poblano cuando expirara el periodo de Antonio Gali Fayad. El rector de la UDLA y excanciller foxista, Luis Ernesto Derbez, es mencionado con insistencia para hacerse cargo del interinato.

En tanto, el fiscal Gilberto Higuera Bernal abrió la carpeta de investigación. Según Cortazar, solicitará la coadyuvancia de la SCT y de la PGR, aunque las autoridades federales atraerían las pesquisas. Apenas si fue confirmada la identidad de los ocupantes del helicóptero AW 109S Grand matrícula XA-BON, comenzó una avalancha de especulaciones.

El gobierno federal asumió el compromiso de investigar las causas del percance, de informar con transparencias sobre el curso de las investigaciones “y actuar en consecuencia”, prometió AMLO sin acallar las sospechas. Un probable sabotaje es la versión más extendida.

@aguirre_alberto

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.