Así como otras economías BRIC, más allá de la inédita resiliencia mostrada durante la Gran Recesión 2008-2009, India ha desilusionado a los inversionistas, al no avanzar en las reformas estructurales que permitan explotar todo su potencial.

La disminución del crecimiento [potencial], el significativo deterioro de la cuenta corriente y sobre todo, la parálisis política, explican el recorte en la clasificación de riesgo por parte del S&P y el pobre desempeño relativo de las acciones de la India y su moneda [la Rupia], desde fines del 2010.

EL POTENCIAL SE MANTIENE INTACTO, PERO...

Cuando asumió el Primer Ministro Manmohan Singh en 2004 existían altas expectativas dada su activa participación en la última gran ola de reformas introducidas en los 90's, cuando era ministro de finanzas.

De la mano del ciclo global, el comienzo para Singh fue auspicioso, pero divisiones dentro de la coalición de gobierno (United Progressive Alliance) comenzaron a truncar las expectativas, luego vinieron los escándalos de corrupción y así llegamos a una situación en que la falta de liderazgo es evidente, en que la clase política se ha enfocado en medidas populistas bajo el concepto de "crecimiento inclusivo", con miras a la próxima elección en 2014.

La parálisis política ha hecho fracasar una serie de proyectos emblemáticos, como la liberalización del sector retail y el recorte de los subsidios al petróleo y las tarifas de ferrocarriles.

Otros proyectos simplemente están congelados, como el nuevo código de impuestos directos, la estandarización de impuestos a bienes y servicios a nivel nacional, la ley de adquisición de tierras, la ley de minas (carbón), ley bancaria y de pensiones, reformas a la industria de seguros, etc.

El proceso de privatizaciones también ha decepcionado, pues ha transcurrido un 75% el año fiscal y sólo se ha avanzado un 10% de lo presupuestado.

El nuevo Ministro de Finanzas, P. Chidambaram, señaló que restablecer la confianza de los inversionistas es una de sus prioridades, pero en definitiva, las perspectivas de crecimiento de corto/mediano plazo se han reducido y la inflación sigue siendo una amenaza.

LA ENCRUCIJADA DEL BANCO CENTRAL

La desaceleración económica es evidente. Si bien India es una economía relativamente cerrada, la recesión europea ha impactado al sector exportador. Sin embargo, la inflación no ha cedido como en otras economías emergentes, dejando escaso espacio de maniobra al Banco Central.

La dependencia energética y el alto precio del petróleo son factores determinantes. De hecho, la falta de inversiones en el sector eléctrico y un débil monzón (19% bajo lo normal) ha aumentado la recurrencia de cortes de electricidad (blackouts) y en el corto plazo se debería materializar un alza de tarifas eléctricas.

Además, se prevé que el gobierno podría recortar los subsidios al diesel (para mejorar las finanzas públicas), lo que elevaría la inflación entre 2 y 3 puntos porcentuales.

Por otro lado está la sensibilidad a los precios de los alimentos, que representan un 24% de la canasta. Además del débil monzón, la sequía en EEUU presiona los precios internacionales de los granos.

Ok, ¿Qué hacemos con las acciones de la India?

El mal desempeño, absoluto y relativo, de las acciones y de la moneda ha sido significativo. Este es un mercado de alto beta, por lo que mejoras marginales en el escenario global (apetito por riesgo) favorecerían a los activos de la India. Este ha sido el caso en las últimas semanas, tras los anuncios del Banco Central Europeo y de la Fed.

Producto de un mayor crecimiento de utilidades y altos niveles de eficiencia, reflejados en ROE y ROA significativamente mayores al promedio de mercados emergentes, históricamente las acciones de la India han transado con un premio, ese premio hoy se encuentra en su promedio histórico. Las valorizaciones son atractivas, ubicándose levemente por debajo del promedio de los últimos 10 años.

Gran parte de las malas noticias ya estarían incorporadas en los precios de los activos, lo que se puede apreciar a través del importe regreso de flujos que se observa desde mediados de agosto. Sin embargo, dado el nivel de incertidumbre externa (asociada a decisiones políticas) y trabas internas no recomendamos tomar una posición agresiva en este mercado.

Aunque aquellos inversionistas con alta tolerancia al riesgo y un horizonte de inversión de largo plazo (3 a 5 años) podrían comenzar a construir gradualmente, una posición.

* Película (2012) en que un grupo de británicos de la tercera edad viaja a la India para disfrutar de su jubilación, atraídos por la publicidad del renovado hotel Marigold en Bangalore. No obstante, a su llegada descubren que el hotel no es ni la sombra de lo que éste fue en sus mejores días, a lo que se agregan diferencias culturales que rápidamente se ponen de manifiesto. Dirigida por John Madden, protagonizada por Judi Dench, Maggie Smith, Bill Nighy, Tom Wilkinson y Dev Patel.