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El 5 de mayo o el imaginario de la fiesta mexicana
Mientras que en México el 5 de mayo es un día feriado, en Estados Unidos esta festividad se ha vuelto una insignia de la reivindicación de la mexicanidad. Entre las pocas frases que los estadounidenses identifican como pertenecientes al idioma español, “5 de mayo” es, sin duda, parte del dominio público. Las fiestas del 5 de mayo en Estados Unidos se originaron en los 60 como parte del activismo para la defensa de los derechos civiles de los inmigrantes mexicanos. Se dice que en los 80 fueron las compañías de cerveza quienes lanzaron una campaña para la conmemoración del 5 de mayo como una fiesta mexicana.
Alrededor del origen y significado de esta festividad en Estados Unidos hay diferentes controversias. En primera instancia, muchas personas hacen énfasis en aclarar que el 5 de mayo no es nuestra fiesta de independencia, sino la conmemoración del triunfo de la batalla de Puebla. Luego hay quienes afirman que ésta no es una verdadera festividad, pues su origen estuvo catapultado por una estrategia de marketing para vender cervezas mexicanas. Hay quienes incluso han señalado que la festividad se ha desvirtuado porque es un pretexto para que las personas se pongan en estado de ebriedad y coman comida mexicana.
La comida con la que se asocia esta fiesta son tacos, enchiladas, pollo con mole, chiles rellenos, cerveza mexicana y margaritas. Existe un debate sobre la autenticidad de estas comidas. Mientras que para algunos el hecho es que los tacos no son iguales a los que se consumen en el país de origen, para otros la ventana que ofrece el 5 de mayo representa un foco de atención sobre las necesidades de los migrantes en Estados Unidos. Hay incluso quienes argumentan que sin esos tacos “malhechos”, los estadounidenses no se hubieran familiarizado con algunas muestras de la cultura de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos.
Sin duda alguna, el fenómeno de la fiesta del 5 de mayo tiene repercusiones más allá del hecho de su autenticidad o de su legitimidad como fiesta patria. Es una festividad que se ha resignificado para las personas con raíces mexicanas que han querido poner en el candelero temas no sólo de derechos civiles, sino también del derecho a legitimizar una identidad que mezcla dos fuertes influencias culturales.
Económicamente, la fiesta también representa un incremento en el consumo de guacamole y otros productos de origen mexicano. Estados Unidos es el primer consumidor de aguacate mexicano. El guacamole es uno de esos alimentos que ha trascendido su origen cultural para ubicarse como uno de los dips preferidos de los estadounidenses.
El ejemplo de la fiesta del 5 de mayo en el contexto estadounidense nos permite comprender que aunque en ocasiones algunas tradiciones o festividades de reciente invención pueden ser vistas con malos ojos por algunos con respecto a su autenticidad, estos hechos se van perpetuando por la vivencia de las personas en el contexto y no por simples estrategias de marketing. El hecho de que el 5 de mayo haya adquirido esa importancia en el contexto estadounidense es porque socialmente existía una necesidad de expresión y reivindicación de las identidades de migrantes. Si bien la forma en la que los migrantes se identifican es muy diversificada, el tener estos puntos de encuentro permite a algunos hacer comunidad, aunque sea sólo el 5 de mayo, para comer tacos con guacamole y brindar con cerveza.
Twitter: @Lillie_ML

