La pandemia y las medidas sanitarias asociadas generaron un conjunto de efectos de impacto en el corto plazo y otros que provocarán afectaciones estructurales en el largo plazo.

El cierre de las economías en marzo provocó un freno a la actividad económica, al comercio mundial y a la movilidad de las personas, afectando el comportamiento tradicional de los consumidores y reduciendo los ingresos de muchos de los hogares.

En mayor o menor medida, los países han ido haciendo ajustes qué permitieron gradualmente restablecer ciertos procesos económicos y establecer, en ciertos casos un proceso lento de recuperación.

En el caso de México, por ejemplo, el sector turístico sufrió una gran afectación que continuará por lo menos la mayor parte de este año. El sector manufacturero de exportación, uno de los más dinámicos del país, después del choque inicial, gradualmente ha ido recuperándose, apoyado por la reactivación del comercio mundial, por la recuperación y crecimiento en China y por el gradual fortalecimiento de la economía de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.

Las remesas hacia México crecieron considerablemente, como resultado de factores estructurales y algunos conductuales. La reactivación de la economía estadounidense y los estímulos fiscales otorgados en ese país, alimentaron en parte el crecimiento de las remesas. Coyunturalmente, una parte del elevado crecimiento reportado (de transferencias electrónicas) está relacionado con el hecho de que muchas de las entregas de recursos se hacían mediante cruces fronterizos en las principales ciudades de la frontera. Hoy, ante las limitaciones y restricciones por la pandemia, se prefiere hacer traspasos electrónicos desde Los Ángeles o San Diego hacia Tijuana, que antes se hacía en efectivo cruzando la frontera.

Hay afectaciones de corto plazo que tendrán impactos severos a nivel estructural. Uno muy importante está relacionado con la educación. 

México es un país que históricamente presenta deficiencias importantes en la calidad de la educación. Aun cuando existen diferencias importantes entre los niveles y tipos de educación, en promedio, de acuerdo con estudios como la prueba Pisa, México presenta uno de los más bajos niveles mundiales tanto en el nivel educativo, como en la capacidad de traducir esos conocimientos en habilidades prácticas que posteriormente puedan impactar la vida profesional. 

Éste casi un año de limitaciones a la operación educativa (tanto pública como privada), tendrá un provocará un deterioro mayor en las bases de conocimiento y la formación de habilidades. 

Particularmente existen riesgos elevados en dos extremos de la escolaridad. En los jóvenes que estaban en sus últimos años de formación universitaria, el cierre de su proceso de formación universitaria en educación a distancia fue deficiente. Y probablemente se traduzca en una débil inserción en el mercado laboral, a la que se suma que esta inserción se dará en un entorno de bajo crecimiento económico y debilidad del empleo. 

En el otro extremo, los niños de los primeros años de primaria estaban en una etapa adquisición de conocimientos que son fundamentales para la adquisición de conocimientos más avanzados. 

En matemáticas, el conocimiento es acumulativo. A diferencia de, por ejemplo, la historia, en la que, si no aprendí bien historia universal, puedo después aprender bien historia de México; en el caso de las matemáticas, una deficiente formación en aritmética básica tendrá un impacto posterior en la capacidad de comprensión de conceptos más complejos. como el conocimiento algebraico. 

Y pese a que muchos creen que el álgebra no sirve para nada, todo el conocimiento matemático es la base del pensamiento abstracto, fundamental para la comprensión de conceptos financieros básicos y requisito indispensable para el posterior acceso a áreas de estudio de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que son pilar para la innovación y el crecimiento económico de cualquier país.

raul@martinezsolares.com.mx

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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