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Día del trabajo: crece empleo informal

MƒXICO, D.F., 07SEPTIEMBRE2008.- Algunos de los puestos ambulantes que ocupan la acera del Jardin Hidalgo del centro de la Delegaci—n Coyoac‡n, lo cual ocasiona molestias entre algunos vecinos, quienes exigen que las autoridades terminen con el comercio informal en la zona. FOTO: ISAAC ESQUIVEL/CUARTOSCURO.COM
En su tercer año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador llega al primero de mayo, Día del Trabajo, con números que dejan claro que la informalidad se fortalece como la base de la recuperación económica.
Y en sentido contrario, la formalidad, aquella en la que se generan empleos con prestaciones sociales, pierde terreno.
En otras palabras, dos años de recesión económica, el confinamiento por el Covid-19, la falta de apoyo del gobierno a las empresas y el rebote en el crecimiento económico, se están reflejando en más empleo, pero en la informalidad.
A pesar del triunfalismo en el discurso de celebración de la fecha conmemorativa –celebrada en un formato totalmente diferente al de sus antecesores, acompañado sólo por integrantes de su gobierno y frente a trabajadores de la Refinería Dos Bocas– en el que el Jefe del Ejecutivo exaltó lo que representa su principal logro en materia laboral: la elevación en 70% del salario mínimo.
Lo cierto es que en materia de empleo no hay espacio para la presunción.
Y en cuanto al nivel que mantienen los salarios en épocas de elevada inflación como la que estamos viviendo, tampoco puede destacarse mucho. A la conmemoración del Día del Trabajo le antecedieron las cifras duras que en materia de empleo difundió el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Estas revelaron que en marzo se crearon medio millón de empleos. De entrada la noticia suena incluso espectacular.
Sin embargo, el perfil negativo de la misma información es que ese número de empleos, se crearon en la informalidad.
Es decir, todos los empleos creados son informales y con jornadas excesivas de trabajo. Se trata de empleos sin ninguna clase de prestación social. La informalidad le ganó terreno a la formalidad.
De acuerdo con la información difundida por el reportero Gerardo Hernández de El Economista, el mercado laboral sumó en marzo a 566 mil 504 personas a la población ocupada.
Frente a las cifras que reportó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el contraste marca una notable diferencia.
Según el IMSS que registra los empleos formales, en marzo se crearon 64 mil 566 nuevos puestos de trabajo.
Y en las cifras trimestrales, las cifras son todavía más notables.
Para el primer trimestre del año en curso, la formalidad perdió 404 mil 778 plazas y la informalidad sumó a 971 mil 282 personas; con ello, el balance de la recuperación se centró en la economía informal.
No sólo crecieron más los empleos en la informalidad.
En marzo 1.1 millones de personas se sumaron a la población que trabaja más de 48 horas a la semana, por arriba del límite legal establecido en la legislación.
En resumen lo que muestran la Enoe y las cifras del IMSS es que el empleo en la informalidad creció; el empleo formal decreció, y el número de horas que trabajan los empleados aumentó por encima de lo que permite la ley.
Se trata sí de un aumento en el empleo, pero no es necesariamente el empleo que refleja una mejoría de la economía formal.
Y aunque el aumento al salario mínimo es una realidad, lo cierto es que quienes reciben ese nivel de remuneración, es un segmento pequeño del universo total de trabajadores.
En el contexto de un crecimiento débil; cuando la mayoría de los analistas económicos anticipa un crecimiento muy menor respecto del pronóstico oficial, y con un nivel elevado de inflación y pronósticos de que continuará al alza, preocupa el deterioro del empleo y del poder adquisitivo de los trabajadores en México.
Atisbos
INFLACIÓN.- El programa antiinflacionario que presentará el gobierno mexicano este miércoles 4 de mayor genera expectativa, pero sobre todo incertidumbre.
Primero generó dudas por el posible control de precios originalmente filtrado. Luego derivó en incertidumbre porque no se alcanza a entender de qué se tratan los precios “justos” o precios de “garantía”. También causó preocupación el esquema de concertación, en el que primero se convocó a los grandes capitanes de empresa e industria, aunque luego se sumó a las organizaciones empresariales. Y en paralelo existe la duda de si tendrá el efecto antiinflacionario deseado, cuando se trata de un fenómeno inflacionario de importación. ¿Se tratará más de un programa que busca impactar mediáticamente, más que pragmáticamente? Es pregunta.

