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Corrupción en Jalisco
El gobernador priista de Jalisco Aristóteles Sandoval Díaz, está siguiendo un guión casi idéntico a la ruta de gobierno que ha desplegado el presidente Enrique Peña Nieto.
Antes de asumir el cargo modificó la estructura organizativa del Poder Ejecutivo, promovió cambios legislativos, concentró las entidades de seguridad pública y ha hecho detenciones de ex servidores públicos a manera de mensaje de que se combatirá la corrupción.
En el caso de Peña Nieto, este mensaje se dio con la detención de la otrora poderosa dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales.
En Jalisco, el gobernador Aristóteles Sandoval escogió el caso del desvío de recursos en el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), ente regulador del agua en la zona metropolitana de Guadalajara. Se trata de un caso ejemplar, pues se desviaron más de 480 millones de pesos (mdp) de un crédito de 1,200 mdp que el SIAPA obtuvo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El crédito estipulaba que dichos recursos serían destinados a realizar obras hidráulicas para satisfacer de agua potable a cientos de miles de pobladores de colonias populares que no tenían dicho servicio público.
Al frente de dicho organismo se encontraba Rodolfo Ocampo Velázquez, ex diputado federal, ex regidor y presidente del PAN en Guadalajara. Rodolfo Ocampo es un político panista cercano al ex gobernador Emilio González, de quien fue asesor cuando el primero dejó la dirección del SIAPA en 2009, al perder el PAN las alcaldías de los municipios metropolitanos.
Está acreditado que una parte de los recursos del BID se jugaron en la bolsa. Al anunciar la detención de Rodolfo Ocampo, el pasado viernes 7 de junio, el fiscal central Jorge Villaseñor, precisó que se invirtieron en la bolsa de valores 280 mdp, ocasionando un quebranto de 14.6 mdp. Además se usó parte del crédito otorgado por el BID para gasto corriente del organismo. Junto a Rodolfo Ocampo, la fiscalía de Jalisco ha confirmado que se investiga a otros dos ex funcionarios del SIAPA que colaboraron con Rodolfo Ocampo.
La detención y juicio en contra de Rodolfo Ocampo llama la atención porque se trata del primer funcionario de la anterior administración panista que es detenido y enviado a la cárcel por el nuevo gobierno priista. Y representa además un caso vendible ante la opinión pública, puesto que los malos manejos en el SIAPA no solo eran un secreto a voces, sino que además periodísticamente se documentaron al menos desde hace tres años. En diciembre pasado el periodista Agustín del Castillo publicó que además del desvío de recursos el crédito del BID, existían denuncias de licitaciones dirigidas a empresas particulares (Milenio, 29 agosto 2012); es decir, otra arista de posible corrupción, que hasta ahora no forma parte de la averiguación que en este momento se sigue en contra de Rodolfo Ocampo.
Las reacciones que se escuchan en la calle y programas de radio son a favor de actuar en contra de este ex funcionario, pero también se exige no quedarse ahí. De hecho se pide investigar a otros servidores públicos e incluso al mismo ex gobernador Emilio González.
No obstante, todo indica que el gobierno priista de Jalisco sigue el mismo guión que Peña Nieto: la detención de Elba Esther Gordillo sirve para enviar un mensaje a servidores y actores políticos de que se puede dirigir la justicia contra de ellos, sin embargo no se trata de una proyecto de combate a fondo de la corrupción, pues de ser así, habría decenas o centenas de procesos judiciales en contra de personajes corruptos y con fortuna inexplicables. Pero no es así.
Todo indica que la detención de Rodolfo Ocampo en Jalisco servirá a los mismos propósitos: de propaganda del nuevo gobierno, pero no de lucha frontal contra la corrupción.
rubenmartibmartin@gmail.com