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Competencia y Telcos en México: ¿siguen siendo incompatibles?
La intervención del IFT y la declaratoria de AMX como Agente Económico Preponderante ha sido clave para que la elevada concentración que persiste en los servicios de telefonía móvil no haya obstaculizado la caída de los precios en el sector.
Competitivo, un adjetivo raro para describir el sector de las telecomunicaciones en México.
Sólo las administraciones de las grandes empresas de telecomunicaciones hablan de un entorno competitivo: tanto la administración de América Móvil (AMX) como la de Grupo Televisa (TLEVISA) han insistido en señalarlo. Pero ¿qué tan competitivo es el mercado de servicios de telecomunicaciones?
Recordemos que en 2013-2014 se llevaron a cabo cambios constitucionales e institucionales, conocidos como “la Reforma de Telecomunicaciones”, que incidieron en el comportamiento del sector.
No obstante, antes de ello ya se había observado que la competencia y la intervención de las autoridades reguladoras estaban teniendo importantes consecuencias.
Todo ello se resume en el Índice de Precios Implícitos del Sector de Telecomunicaciones (SCIAN 517), el cual indica el nivel de precios del sector (tomando como referencia 2013 como año base). Este índice de precios llegó a ubicarse en 143.8 unidades al 1T02, al 3T10 se ubicaba en 127.4, pero para el 3T16 ya había caído a 57.9 puntos.
Desde entonces, este índice de precios se ha mantenido en alrededor de 57 puntos: niveles inferiores a los de 1993. Esto indica que los precios del sector han caído y no logran aumentar.
Lo anterior revela que de alguna manera la competencia está presente en el mercado, o que las medidas de las autoridades regulatorias, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), están teniendo los efectos deseados.
Ante las presiones en precios, las empresas han recurrido a diferentes estrategias: paquetes de servicios (Video, Telefonía Fija, Internet, y Telefonía Móvil) y una notable variedad de configuración de dichos paquetes.
Estos servicios son lo que conocemos como RGUs: un servicio es un RGU y la mejor estrategia para las empresas de telecomunicaciones es conseguir la mayor cantidad posible de RGUs y vender los paquetes que permitan obtener la mayor cantidad de ingresos por cada RGU a pesar de que los precios unitarios permanezcan sin cambios.
En servicios fijos (video, telefonía fija e Internet), las cosas fueron interesantes para las principales empresas de telecomunicaciones en México al IV Trim, : AMX cerró con 20.8 millones de RGUs en México (un retroceso de -2.7% a/a) y TLEVISA con 22.8 millones (un avance de +0.3% a/a).
Sin embargo, mientras el segmento TLEVISA-Cable cerró en 15.9 millones de RGUs (+9.1% a/a), el segmento TLEVISA-Sky cerró en 6.9 millones (-15.3% a/a).
Por su parte, Megacable Holdings (MEGA) continuó con su plan de expansión de redes fijas y cerró con 11.2 millones de RGUs (+7.8% a/a).
Al cierre de 2022, la tercera y cuarta competidoras, en conjunto, superan a AMX en RGUs en México, y casi igualan los de TLEVISA. AMX concentra, aproximadamente, el 32% de los RGUs de servicios fijos del sector (excluyendo a participantes pequeños), TLEVISA concentra el 35%, MEGA el 17% y las otras el 17%. Es decir, existen unos 3.6 competidores efectivos (según el inverso del Índice Herfindahl-Hirschman).
En resumen, tanto el comportamiento de los precios de los servicios de telecomunicaciones como la cada vez menor concentración de los servicios en uno o dos proveedores muestra hasta qué punto este sector se ha vuelto competitivo.
Al final, no sólo importa que haya muchos participantes, sino que se encuentren en mercados disputables, que es lo que se ha observado en los servicios fijos.
En el caso de los servicios móviles, sigue observándose una elevada concentración de mercado: AMX cerró el 4T22 con 82.9 millones de suscriptores de telefonía móvil en México, TLEVISA apenas alcanzó 255,809 suscriptores, y MEGA cerró con 356,769 suscriptores; mención aparte merecerán otros operadores de servicios móviles.
Cabe destacar que la intervención del IFT y la declaratoria de AMX como Agente Económico Preponderante ha sido clave para que la elevada concentración que persiste en los servicios de telefonía móvil no haya obstaculizado la caída de los precios en el sector.
Consideramos que la estructura del sector de telecomunicaciones en México permanecerá sin grandes cambios a lo largo de 2023: no hay señales de que MEGA vaya a fusionarse con el segmento TLEVISA-Cable este año ni el siguiente, y no parece que AMX vaya a escindir ninguna operación adicional este año.
Por ello, es posible que se observen algunas presiones sobre los márgenes de rentabilidad; así como crecimientos moderados, tanto en RGUs como en ingresos, de las empresas más grandes, mientras que las más pequeñas observarían crecimientos elevados (hasta doble dígito).
Cambios en la estructura de mercado serían esperables hasta finales de 2024 o incluso hasta 2025.