Lectura 4:00 min
Competencia en afores: el tamaño importa
La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) informó del inicio de la investigación de oficio IO-003-2015, por la posible realización de prácticas monopólicas absolutas en el mercado de prestación de servicios para la administración de fondos para el retiro de los trabajadores que realizan las afores en el territorio nacional.
En el estudio La industria de las afore: análisis de su estructura y recomendaciones de política de competencia y regulación , de Jorge Meléndez Barrón, se hace una estimación econométrica de las funciones de demanda y de costos de las afore en México, con datos de 1998 al 2003. Pese a la antigüedad del estudio, sus conclusiones siguen siendo válidas. En relación con los costos, existen economías de escala respecto del número de afiliados y del volumen de los fondos administrados. Además, las afores ligadas con los bancos tienen costos más bajos.
Una afore sirve a dos tipos de clientelas: por un lado, ofrece recursos para financiar inversiones en el mercado de capitales y, por otro, proporciona la administración de fondos de pensiones a los trabajadores afiliados. Se especificó una función de producción con cuatro posibles productos: número de afiliados, fondos administrados, traspasos a favor y rendimiento neto de comisiones. Se encontró que hay importantes economías de escala en cuanto al monto de los fondos administrados y, en el caso de las afore relacionadas con bancos, también con respecto al número de afiliados. Ninguna afore ha alcanzado a administrar un monto de fondos de pensiones que le permita abatir hasta el mínimo el costo promedio por los recursos manejados. En cuanto al número de afiliados, durante el lapso 1998-2002 varias afores sin relación con bancos no alcanzaron la cifra que da el costo promedio más bajo por afiliado. También se encontró que tener un banco, o bien, gastos de promoción proporcionalmente mayores, redunda en ventajas de costos para las afores. Específicamente, las afores ligadas a una institución financiera de este tipo tienen costos que pueden ser 25% menores que los de sus competidoras. En el estudio se concluyó que la situación respecto de la estructura de costos en la industria de las afore favorece en poco a la competencia, especialmente a la entrada de nuevas administradoras.
En el estudio, se hicieron algunas propuestas, de las que mencionaremos las más relevantes: (1) permitir a las afores alcanzar un gran volumen de producción y una participación de mercado mayor a 20% lo que ya se ha dado, con la fusión de Afore Banorte-Siglo XXI, que a nuestro juicio es un error por el alto grado de concentración del mercado que la fusión sólo aumentará , pero estableciendo un tope máximo a las comisiones que cobran, aunque ésta es una decisión que va en contra del mercado, cosa que ha intentado evitar la Consar; (2) simplificar las opciones para establecer comisiones de las afores, permitiendo sólo una forma, lo que vemos como una restricción a las posibilidades de decisión de los usuarios de afores.
Un estudio que acierta en el diagnóstico, pero no en sus propuestas. Y no parece que la nueva investigación vaya a resolver los problemas de competencia de las afores, porque al jugar en el sector un papel determinante, los costos y los gastos de promoción, así como estar asociadas a un banco, parece que las prácticas anticompetitivas más frecuentes serían los abusos de posición dominante, no los cárteles, y la investigación se abrió por acuerdos entre competidores y no por prácticas monopólicas relativas. Lo que empieza mal, mal acaba. Para colmo, tampoco menciona la causa objetiva de inicio de la investigación, a lo que obligan la LFCE y las disposiciones regulatorias a la Cofece, lo que avala la ilegalidad del inicio de las pesquisas.
*Máster y doctor en Derecho de la Competencia, profesor investigador de la UAEM y socio del área de Competencia, Protección de Datos y Consumidores del despacho Jalife Caballero.