De acuerdo a cifras preliminares de la cadena NBC, la inauguración de los Juegos Olímpicos de Verano en Tokio el pasado viernes logró obtener aproximadamente 17 millones de espectadores en los Estados Unidos, entre audiencia de TV en vivo y streaming. Esta cifra significa una caída aproximada del 36% con respecto a la ceremonia de apertura de los Juegos en 2016 en los cuales se obtuvo una audiencia de 23.5 millones de espectadores. Esta cifra de 2016 ya representaba una dolorosa caída con respecto a la audiencia de la inauguración de los juegos olímpicos de 2012 en Londres que habían tenido casi 41 millones de personas.

Como sabemos, los Juegos Olímpicos llegaron con un año de retraso derivado de las complicaciones de la pandemia y, al igual que los Oscar y muchos otros eventos televisivos, están ocurriendo sin espectadores en las gradas. La NBC de Comcast Corp. transmitió la ceremonia de apertura dos veces el viernes. La primera transmisión fue en vivo por la mañana y nuevamente en horario prime ya que Tokio está 13 horas por delante de la costa este de Estados Unidos.

La modesta inauguración, a la cual se invitó a menos de mil personas a presenciar la ceremonia en el estadio en vivo, tuvo como estrella principal al jugador de tenis Naomi Osaka, quien encendió la antorcha con la llama olímpica. En esta inauguración participaron alrededor de 5,700 atletas, en comparación con los más de 10,000 en Río de Janeiro en 2016.

Estos decepcionantes números no nos toman por sorpresa, las preocupaciones sobre la celebración del evento durante la pandemia de Covid-19 han ido en aumento. La relativamente nueva variante delta, altamente contagiosa, está provocando estragos de nuevo a nivel global. Varios participantes y oficiales olímpicos han sido víctimas del temible virus desde unos días antes de la inauguración y el martes había un total de 155 participantes infectados. Por lo pronto el gobierno de Japón impuso un estado de emergencia hasta el final de los Juegos Olímpicos y anunció semanas antes del inicio que no se permitirían espectadores.

Hace unas semanas NBC anunció que para esta temporada olímpica superará los 1.2 mil millones de dólares en ingresos publicitarios que se recibieron durante los juegos de 2016 y afirmó tener más de 120 anunciantes. Los analistas de mediosdicen que el precio de un anuncio publicitario de 30 segundos en horario estelar para los Juegos Olímpicos de Tokio es de aproximadamente 1.3 millones de dólares.

Al momento del cierre de esta columna, China y Estados Unidos lideran los Juegos Olímpicos de Tokio con 20 medallas en total cada una, seguidos por Japón con 14 medallas, el Comité Olímpico Ruso (ROC) con 12 y Gran Bretaña con 10.

Antonio Aja

Columnista

Showbiz

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