La economía es una elección entre alternativas todo el tiempo. Esas son las compensaciones (trade-offs).

Paul Samuelson, premio Nobel de Economía.

Típicamente se asume que, cuando las personas tomamos una decisión de inversión entre dos posibles alternativas, con niveles de riesgo y potencial rendimiento diferenciadas, nuestra decisión está condicionada de manera fundamental por nuestro nivel de aversión al riesgo y, en teoría, por la evaluación de las probabilidades de ganancia asociadas.

Así, por ejemplo, supongamos que estamos en la disyuntiva de invertir entre dos activos financieros diferentes: uno de los cuales tiene una probabilidad de 50% de presentar una ganancia de 15%, mientras que el otro presenta una posibilidad de 25% de tener un rendimiento de 25 por ciento. En términos probabilísticos, el retorno del primer activo es mayor, pero para aquellos que tienen una menor aversión al riesgo y buscan mayor ganancia, posiblemente resultaría más atractiva la segunda opción.

Pero si además de esta decisión entre uno y otro activo, la misma persona enfrentara una segunda posibilidad de decisión entre otros dos activos financieros que también tuvieran niveles diferentes de riesgo y de retorno, en teoría esa nueva decisión también debería ser evaluada por las implicaciones de retorno y probabilidad de éste de cada uno de los nuevos activos financieros disponibles para invertir. Siendo decisiones no relacionadas, en teoría las características de la segunda decisión y de sus alternativas, no debería influenciar nuestra primera decisión.

Sin embargo, distintos estudios han mostrado que, a través de fenómenos de percepción y sesgos conductuales, factores en principio ajenos a una decisión específica pueden afectar la misma.

En el estudio “Simultaneous decisions under risk: An experimental investigation”, de Banerjee y Das, se encontró que, ante un experimento como el que arriba presentó, las personas tienden a ser influenciadas en su decisión dependiendo de las opciones disponibles en una segunda (e hipotética) decisión, aun cuando no se trata de alternativas o decisiones que estén en forma alguna vinculadas.

La explicación de ello, de acuerdo con el estudio, es que las personas somos afectadas por marcos de referencia que nos hacen ver las opciones una decisión, más o menos atractivas dependiendo de factores externos en el entorno.

Lo anterior resulta sumamente importante, particularmente, momentos en los que la volatilidad e incertidumbre genera un cambio en la percepción que se tiene de otras posibles decisiones de inversión.

Hoy, por ejemplo, en medio de importantes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China (que inician con el establecimiento de aranceles a las importaciones chinas en Estados Unidos, ante una respuesta del gobierno chino de devaluar la moneda para hacer más competitiva sus exportaciones), se genera un entorno de tal volatilidad que produce movimientos sumamente bruscos tanto en tasas de interés de otros países no directamente involucrados, como en el tipo de cambio.

De esta manera, ante la incertidumbre que cambia el marco de referencia de las inversiones actuales, muchas personas e instituciones toman la decisión de realizar algo que se conoce como el flight to quality, que implica la venta de activos locales y la compra de activos tradicionalmente considerados sin riesgo, como son los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que genera una afectación importante a las tasas de interés, por una mayor presión de compra de esos bonos, así como al tipo de cambio, por el efecto que esa masiva movilización de recursos a una inversión en dólares provoca en términos de fortalecimiento de esa moneda frente a otras divisas, tal como lo vimos respecto del peso en México.

Estos fenómenos son muy frecuentes y, ante episodios de incertidumbre y volatilidad cada vez más regulares, se generan efectos muchas veces no previsibles que pueden afectar no sólo coyunturalmente, sino de manera definitiva la riqueza patrimonial de las personas.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en Economía Conductual y profesor en la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y presidente del Consejo para el Fomento de Fondo de Ahorro Educativo de Mexicana de Becas.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares