hoy en día las preocupaciones más importantes de los CEO, los altos ejecutivos de compañías o de cualquier persona en posición de liderazgo en una compañía, son: ¿cómo innovar? ¿La innovación puede ser planeada? ¿La innovación se puede enseñar? “La historia de la innovación en realidad no ha cambiado, siempre ha sido un pequeño equipo de personas que piensan en una nueva idea que normalmente no se comprende por la gente a su alrededor, incluidos sus jefes”. Eric Schmidt, ex-CEO de Google. Típicamente se piensa que la cultura corporativa y la innovación no se pueden separar, pero en realidad es difícil lograr ambas cosas si no se empieza por separarlas. No tengo la fórmula secreta para crear una cultura de innovación, pero estoy convencido de algunos puntos necesarios para crear dicha cultura.

Pensar en grande. Muy muy grande

Si se ponen a pensar sólo unos minutos en todas las historias de éxito que han surgido en las últimas décadas sobre compañías que hace poco tiempo no conocíamos y hoy en día no podemos imaginar nuestra vida sin ellas, todas han empezado con una idea sin importar qué tan grande o pequeña sea y fundamentalmente han pensado en grande. Muy muy grande. Tan grande que muchas de estas historias en un principio sonaban a un sueño ridículo y al cabo de unos años se convirtieron en referentes económicos que han marcado el nuevo milenio.

Un ejemplo de esto es Google, cuyo principal lema cultural es pensar 10x. ¡En efecto, 10x no 10%! Esto significa que cada que se definen objetivos el incremento mínimo tiene que ser 10 veces más. Si bien esto no se ha convertido en una regla que siempre sucede, sí se ha convertido en un habilitador psicológico para hacer que las cosas crezcan en incrementos muy significativos y no como usualmente sucede en nuestro país, con un crecimiento de 20% cuando mucho.

Crea, equivócate y aprende

Sí, todo esto, pero en ciclos acelerados. Mientras más te equivoques y aprendas de esa equivocación más rápido vas a poder crear una mejor versión de lo anterior. Este tipo de pensamiento es justo lo contrario que escuchamos en la mayoría de las empresas en nuestro país. Solemos ver la equivocación como un gran error, inaceptable y nunca como la vía más rápida de soluciones futuras.

Comparte

Comparte todo lo que puedas y sepas en todos los niveles. Es muy común encontrarnos culturas corporativas de gente indispensable en donde sólo sucede así a través de la concentración de información y de no compartirla bajo ninguna circunstancia. La colaboración es parte esencial de la innovación y ésta sucede en su mejor expresión cuando se comparte información de forma total y abierta. Cuántos de nosotros no hemos trabajado en compañías en donde únicamente sabemos lo que sucede en nuestras áreas de poder y solamente en ocasiones muy escasas y especiales nos enteramos de lo que en realidad sucede en la compañía.

Empresas de alto desempeño crean espacios en donde la información y los sucesos se comparten abiertamente en todos los niveles de la organización, conceptos como TGIF (gracias a dios es viernes) son espacios en donde gente de cualquier nivel, organizada por los altos ejecutivos, comparte de forma abierta y a través de todos los canales disponibles la información de lo que sucede en todas las áreas. Así es como compañías gigantes han logrado cohesión entre distintos grupos de trabajo que, de otra forma, nunca sabrían lo que se hace y sucede del otro lado de la compañía.

Talento

Una frase que me encanta usar desde hace tiempo es: “prefiero mil veces actitud que aptitud”. Esto no significa que el expertise no sea vital, pero sí significa que ningún recurso humano, aun el más capacitado, puede ser exitoso en un entorno laboral si no tiene la actitud correcta. Es imposible generar trabajo en equipo con individuos que carecen de ésta.

Otro factor importante a considerar cuando pensamos en talento es calidad versus cantidad. En este sentido, calidad significa tener a la gente más capacitada y con la actitud correcta. Aunque suene fácil, es extremadamente difícil, ya que necesitas tener el mejor talento para reclutar talento, el presupuesto correcto y el mindset adecuado para incentivar a la gente tanto en términos económicos como con las condiciones de vida correctas. En otras palabras: work life balance.

Aplica el modelo 70/20/10

Normalmente, cuando compras el concepto de innovación, se tiende a pensar que tienes por un lado que reinventar la rueda y por otro lado crear cohetes a la luna. Está demostrado que el dicho zapatero a sus zapatos es todavía una fórmula sabia de crecimiento. El modelo 70/20/10 nos dice que 70% de innovación en la compañía tiene que centrarse en tu producto o servicio principal, 20% en productos o servicios relacionados con tu producto o servicio principal, y el restante 10% en productos o servicios no relacionados a tu producto o servicio principal. ¿Cuántas compañías no conocemos que, con el afán de colgarse la etiqueta de innovación, dedican la mayoría de sus esfuerzos a crear productos y servicios fuera del negocio origen? La gran mayoría de los casos fracasa como negocio, pues se genera un nivel de caos importante al enfocarse en este proceso de innovación y desenfocarse de tu negocio origen.

Utiliza datos

En un mundo corporativo en donde todos son sabios, pero pocos leen e investigan, es muy fácil irse con la finta de estos supuestos expertos y empezar a basar las decisiones corporativas en opiniones no justificadas. Si bien existen riesgos que con poca justificación podría valer la pena tomar, la realidad es que en la mayoría de los casos no es nada recomendable tomar decisiones que no se fundamenten con información confiable, principalmente datos.

No voltees a ver a tu competencia, ve y escucha a tus usuarios

Una práctica antigua de management corporativo siempre ha sido la comparación con tus competidores de mercado, en un mundo en donde la innovación es la excepción y no la regla es poco sabio voltear a ver al de junto. Es mucho más inteligente ver y escuchar a tus usuarios. Si aplicamos esta regla en conjunto con la regla 2, entonces obtendremos una fórmula clave para crear un negocio próspero moderno.

Nuevamente esto se dice muy fácil, pero cómo hacerlo cuando tus empleados, tus agencias de marketing y tus agencias de investigación siguen haciendo absolutamente todo teniendo como referencia a los competidores de mercado y no a tu audiencia.

Si bien nada de lo que expongo aquí es una receta para el éxito, sí son recomendaciones obtenidas de experiencias muy positivas de las más grandes compañías del mundo que nos pueden servir para cambiar las compañías en el México actual. Yo me pregunto ¿por qué México, siendo uno de los países con mayor emprendimiento en Latinoamérica, no ha implementado ya una cultura de innovación en todos los niveles corporativos?