Lectura 4:00 min
Cofece, en lo absurdo en compra Bio-Pappel-Scribe
La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) aceptó los compromisos presentados por Grupo Bio-Pappel para concentrarse con Corporación Scribe. Bio-Pappel, el comprador, es una sociedad pública nacional propietaria de empresas dedicadas a la producción de fibras recicladas como materia prima de papel y a la fabricación y comercialización de productos de papel para impresión, escritura y empaque. Scribe, también mexicana, opera subsidiarias cuya principal actividad es la producción de materia prima para papel; la fabricación y comercialización de papel para la impresión y escritura, papel sanitario y facial. Las empresas a concentrarse coinciden en la fabricación de papel bond en rollo y bond cortado, ambos para uso de impresión y escritura. Además, las dos producen materias primas para papel, Bio-Pappel lo hace a partir de fibras secundarias (reciclables) y Scribe de celulosa virgen. A pesar de esta diferencia, los insumos que generan ofrecen las mismas características, por lo que se considera que ambos son sustitutos y forman parte de un único mercado de insumos para el papel.
Sobre esta operación, la Cofece determinó que en el mercado de insumos para la fabricación de papel, la fusión tendría pocas probabilidades de afectar el proceso de competencia, ya que la producción de ambas empresas es únicamente para el autoconsumo. Por otro lado, los mercados de celulosa y fibras secundarias están abiertos a las importaciones de los países con los que México tiene firmados tratados de libre comercio. La Cofece también consideró que la operación no tendría efectos adversos a la competencia en el mercado del papel bond en rollo, ya que Scribe y Bio-Pappel enfrentan la competencia de productores importantes ubicados en Estados Unidos y Canadá, de donde proviene 98% de las importaciones de este producto.
En contraste, la Comisión encontró que la operación sí podría afectar la competencia y libre concurrencia en el mercado de papel bond cortado, debido a que existe un riesgo real y significativo, ya que las empresas involucradas en la operación se encontrarían en posibilidad de promover investigaciones antidumping sobre las importaciones de los principales países de donde actualmente proviene este producto: Estados Unidos, Finlandia, Indonesia y Portugal. Además, en el pasado reciente la industria nacional obtuvo resoluciones favorables para imponer cuotas antidumping que limitaron significativamente las importaciones.
Existía el riesgo de que las importaciones disminuyeran o se eliminaran por completo, lo que resultaría en una estructura de mercado con características de duopolio. En un contexto de altas barreras a la entrada, los dos productores nacionales estarían en posibilidades de incrementar los precios a sus clientes. Frente a ello, los agentes económicos ofrecieron no solicitar ante la Secretaría de Economía u otra autoridad competente cualquier investigación por prácticas desleales de comercio internacional en relación con la importación de papel bond cortado proveniente de países con los que México tiene firmados tratados de libre comercio. Tampoco promoverán, apoyarán, participarán o proporcionarán información para estudios o investigaciones emprendidas por otros agentes económicos. Estos compromisos tendrán una vigencia de 10 años.
Estas condiciones fueron condiciones absurdas: el derecho a iniciar un procedimiento por prácticas desleales de comercio internacional forma parte del derecho humano de acceso a la justicia y por tanto, es irrenunciable, por lo cual si decidieran ir por alguno de estos procedimientos la Cofece no podría hacer nada. Bonito condicionamiento.
*/ Máster y doctor en Derecho de la Competencia, profesor investigador de la UAEM (Morelos) y socio del área de competencia, protección de datos y consumidores del despacho Jalife & Caballero.