Mientras los de Pepsi siguen evaluando la fecha en que sacarán sus productos de las escuelas, si para enero del 2011 o para el 2012, los de Coca-Cola tomaron la delantera y con acciones contundentes sacan todos sus productos de las escuelas desde ya. Y no sólo sus refrescos con gas, también sus jugos, aguas embotelladas, bebidas funcionales, vitaminadas, deportivas, etcétera.

Sin anunciarlo, sin ruido y sin grandes aspavientos, Coca-Cola de México envió hace tres meses a sus distribuidores y repartidores los nuevos lineamientos globales para la venta de bebidas en escuelas.

La orden es retirar todo y no ofrecer en escuelas primarias ninguna de las bebidas de su portafolio, salvo que nos las soliciten las autoridades escolares, padres o tutores .

A nivel secundaria, sí las seguirán ofreciendo. Coca-Cola de México, presidida por Brian Smith, nos precisa que en secundarias buscan trabajar de la mano con autoridades escolares, para que se oferten en forma responsable todas las categorías -no sólo refrescos- y proporcionando información nutricional sobre cada bebida.

Y en las escuelas donde se solicite la instalación de máquinas expendedoras o de refrigeración, los equipos llevarán información educativa y mensajes promoviendo estilos de vida activos y balanceados.

Dichos lineamientos de Coca-Cola salieron desde el 8 de marzo para todos los países. Claro que en México no pudieron ser más oportunos y ad hoc con la lucha inter­institucional emprendida contra la obesidad especialmente en niños, convertida en problema de salud pública. Esta posición empresarial da base para no andarnos con tibiezas.

Nuestras autoridades de Salud, encabezadas por José Ángel Córdova, tendrían que imponerse y ser tajantes en hacer cumplir la regla de responsabilidad en venta de golosinas y comida poco nutritiva en áreas escolares, no sólo dentro de las escuelas. Por más que la industria de alimentos y bebidas haga sentir su fuerza al aportar una cuarta parte del PIB manufacturero.

Y es que la semana pasada, la Secretaría de Salud emitió un comunicado informando que Pepsi dejará de vender sus refrescos en escuelas a partir de enero próximo y, en menos de una hora, se desmintió aclarando que se equivocó, que será hasta el 2012. No se entiende la indecisión. Los tiempos no tienen por qué imponerlos las empresas. Para eso está la autoridad.

La posición de la multinacional de bebidas más grande del orbe no es nueva. De hecho, fue Coca-Cola la que dentro de ConMéxico promovió en el 2008 la iniciativa del Código para la Autorregulación de Publicidad de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas dirigida al Público Infantil (Código PABI).

Este código estipulaba que a partir de enero del 2009, la publicidad para menores debía ser orientadora y educativa, promover valores sociales positivos como familia, escuela, amistad, respeto a las personas y al ambiente, así como un estilo de vida activo como pilares de una vida saludable.

Pero hubo a quienes poco les importó y no la cumplieron. Por eso, Cofepris decidió imponer una nueva regulación y Miguel Ángel Toscano está decidido a sacarla este año. Claro que las empresas tienen su punto. No sólo se trata de prohibir y estigmatizar al que lo ofrece, sino impulsar políticas de responsabilidad hacia el que consume. Equilibrio y hábitos responsables no se logran, por mucho control que haya en escuelas, si los padres no hacen lo que les toca en casa. Si mamá y papá no entienden que su niño gordito tiene riesgo de ser adulto enfermo.

Premiados en Farmacoeconomía

Hoy se entregan los premios del Primer Concurso en Farmacoeconomía convocado por el Colegio Mexicano de Farmacoeconomía y el Colegio de Médicos Posgraduados del IMSS. Entre los 11 participantes, hubo gente del Instituto Nacional de Cancerología, Instituto Nacional Infantil Federico Gómez, del IMSS.

Pablo Curi, nuevo director médico de Sanofi-Aventis -farmacéutica que auspicia el premio-, cuenta que algo que les dio mucho gusto es que se trató el tema de diabetes enfocado al análisis de costo en terapia intensiva. También hubo análisis de costos en enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, oncológicas y estudios de tecnologías aplicadas en ortopedia, así como en oftalmología, osteoartritis y neonatales.

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