La Ciudad de México carece de una política pública digital integral, a pesar de ser la capital del país y ser la segunda ciudad más conectada de América Latina, detrás de Sao Paulo de Brasil y delante de Buenos Aires, Argentina. Recientemente, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, presentó al Congreso de la Ciudad de México una iniciativa de Ley de Ciudadanía Digital y la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) de José Merino anunció el Plan de Ciudadanía Digital, pero hace falta mucho por hacer para detonar el potencial y atender los desafíos que tiene la ciudad.

Desde 2013, cuando se aprobó la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, la Ciudad de México (pero también el resto de los estados del país y los municipios) está incumpliendo el mandato de la Carta Magna, que señala que el Ejecutivo de las entidades federativas tendrá a su cargo la política de inclusión digital, con objetivos y metas en materia de infraestructura, accesibilidad y conectividad, tecnologías de la información y comunicación (TIC), habilidades digitales, programas de gobierno digital, datos abiertos, fomento a la inversión pública y privada en aplicaciones de telesalud, telemedicina y desarrollo de aplicaciones, sistemas y contenidos digitales, entre otros aspectos.

La CDMX no está aprovechando el potencial que tiene; tampoco está empleando las TIC para resolver sus múltiples desafíos y ser las habilitadoras del crecimiento económico local, el desarrollo social, la inclusión digital, resolver problemas de movilidad, transporte, energía, inseguridad pública, sustentabilidad ambiental y fomentar innovación.

La CDMX tiene el mayor número de hogares en el país (2.7 millones), la segunda mayor población (8.8 millones) después del Estado de México, el promedio de edad más elevado (36 años; sí, es la urbe con más edad), la entidad con la población con mayor nivel educativo igual o superior a bachillerato (50%) y la segunda con más unidades económicas (467,279).

En cuanto a infraestructura de TIC, la capital del país tiene la mayor teledensidad de Internet móvil (91) y fijo (96), telefonía fija residencial (92) y en negocios (331), la mayor cobertura de fibra óptica (36%) y un total de 3,580 sitios y espacios públicos conectados con banda ancha del entonces programa México Conectado. Aunque la CDMX no tiene parangón en el resto del país y pocas le compiten en América Latina, aún no tiene la Agenda Digital que merecen sus habitantes.

La aspiración y ambición del actual gobierno a cargo de Claudia Sheinbaum sólo podría ser tener la mejor infraestructura digital, los mejores servicios públicos de salud, educación, gubernamentales y de inclusión social habilitados por la TIC, y tendría que ser el epicentro de la innovación, el emprendurismo y el trabajo digital y creativo en América Latina.

La iniciativa de Ley de Ciudadanía Digital de la CDMX reconoce que los medios digitales son una vía legítima para que la ciudadanía se relacione con el gobierno; abroga las leyes locales de Gobierno Electrónico y Firma Electrónica. El Plan de Ciudadanía Digital de la CDMX identifica la burocracia local, los trámites engorrosos y la fuente de corrupción en todo ello; es un mapa de ruta para la transformación digital del gobierno capitalino. Su lema es que se muevan los documentos, no las personas.

Su herramienta principal se llama “Llave CDMX”, para verificar la identidad de las personas en plataformas digitales ante el Gobierno de la Ciudad de México. Es una ficha ciudadana, una cuenta única y un repositorio o expediente digital para almacenar y reducir la entrega de documentos físicos en cada trámite, servicios o actos jurídicos y/o administrativos, todo ello bajo resguardo de las dependencias de la CDMX. Incluye la Firma Electrónica de la CDMX para signar documentos digitales con validez legal.

Con motivo del primer año de gobierno de Sheinbaum, la ADIP, a cargo de José Merino, anunció una simplificación administrativa con una reducción de 2,400 a 966 trámites, así como la inauguración del poste 13,694 con Internet gratuito en la CDMX. Presume ser la segunda ciudad con más puntos de Internet gratuito en el mundo después de Moscú (18,000). La conectividad es fundamental pero debe venir acompañada de valor, servicios, aplicaciones y contenidos.

La aplicación App CDMX (antes Alameda Central) requiere un registro con correo electrónico e incluye las herramientas Mi Taxi, para conocer quién conduce un taxi registrado en la CDMX, así como un botón de pánico que activa una alerta sonora y un protocolo de seguridad en postes con cámara 360 grados. Se tiene previsto instalar 10,738 cámaras en todas las alcaldías de la ciudad.

En el Sistema de Denuncia Digital de la CDMX se pueden denunciar delitos como robo sin violencia, en contra de personas con discapacidad o más de 60 años, de autopartes, abuso de confianza, fraude, daño a la propiedad y usurpación de identidad. El sistema sustituye al obsoleto Ministerio Público Virtual que no funcionó. La pregunta es si realmente los chilangos tendrán una plataforma de denuncia remota eficiente que sí contribuya a la impartición de justicia en la CDMX.

El Plan de Ciudadanía Digital contempla digitalizar en 2020 los trámites para la reparación de las fallas en el sistema hidráulico; la aclaración y reducción por el cobro indebido del agua, así como su devolución; el certificado médico digital y el expediente clínico electrónico.

He cuestionado al Gobierno Federal por carecer y demorar el anuncio de su Estrategia Digital Nacional, pero los estados y municipios tampoco han hecho su trabajo. Aunque tiene todo a su favor, los avances en la Ciudad de México aún no la colocan a la vanguardia en política digital. Quienes habitamos la CDMX merecemos un mayor esfuerzo, políticas digitales de primer mundo que atiendan los retos de la ciudad y aprovechar al máximo las redes de telecomunicaciones que ya existen en el ombligo de México. No lo estamos haciendo…

* Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi)

Twitter: @beltmondi

Jorge Bravo

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM

En comunicación

Estudio los medios de comunicación, nuevas tecnologías, telecomunicaciones, comunicación política y periodismo. Autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente