Por primera vez en casi sesenta años Charlie Watts se perderá un concierto de The Rolling Stones. El baterista británico anunció que tras someterse a un procedimiento médico tendrá que quedarse en casa y guardar reposo mientras recupera el ritmo. Cuando salgan de gira este otoño, los Stones estarán acompañados por Steve Jordan, quien ha acompañado al proyecto solista de Keith Richards, the X-pensive Winos. El No Filter Tour 2021, la cuadragésima sexta gira de los Rolling Stones, será la primera vez en la historia de los Rolling Stones en la que Charlie Watts no estará detrás de la batería Gretsch, con uno de los montajes más sencillos y poderosos en toda la historia del rock.

Aunque la gira se inició en 2017, la pandemia de Covid-19 obligó a los Stones a posponer —al igual que muchos artistas— sus planes de realizar giras y apenas en meses recientes han comenzado a reactivarse en distintos puntos del planeta. La renovada gira se iniciará el 26 de septiembre en St Louis, Missouri, y terminará a finales de noviembre en Austin, Texas. Hasta ahora los Stones tienen toda la intención de continuar pese a los repuntes que ha habido con la variante Delta en todo el mundo. Entre 2017 y 2019, la gira No Filter generó ventas para los Stones por 415 millones de dólares con casi 2.3 millones de boletos vendidos.

En los libros de historia de la música moderna, el 14 de enero de 1963 está marcado como la fecha cuando por primera vez Charlie Watts se sentó detrás de la batería de The Rolling Stones en el londinense club Flamingo y donde debutó la alineación clásica de la banda con Mick Jagger en la voz, Keith Richards y Brian Jones en las guitarras, Bill Wyman en el bajo, Ian Stewart en el piano y Watts en la batería. Junto con Mick Jagger y Keith Richards, Watts ha sido el único músico que ha aparecido en todos los discos de la banda y hasta ahora había tocado en todas sus presentaciones.

Charlie Watts se ha distinguido por no considerarse un baterista de rock. A diferencia de sus contemporáneos como Ringo Starr, Keith Moon, Ginger Baker o John Bonham, Watts jamás buscó sobresalir en la virtuosidad del instrumento. En las canciones de The Rolling Stones, Watts siempre se ha encargado de proveer la base necesaria para los riffs de Richards y para que Mick Jagger pueda lucir sus pasos de baile y su seductora personalidad que sigue conquistando a chicos y grandes. Nunca ha necesitado tener un solo de batería de 15 minutos ni una batería extravagante con miles de platillos y tambores exóticos. Su verdadera aspiración era ser un baterista de jazz respetable, pero acabó en una exitosa banda de rock que revolucionó el planeta y ayudó a convertir la industria musical en lo que es hoy en día.

En su autobiografía Life, Keith Richars rememora una ocasión cuando durante una gira por Europa en 1984, un embriagado Jagger solicitó ver a su baterista. Después de una noche de fiesta con Richards, Jagger llamó a la habitación de Watts. No hubo respuesta. Veinte minutos después recibió la visita de un exasperado Watts, quien impecablemente vestido en un traje de Saville Row, bañado y rasurado, le respondió “No me vuelvas a llamar tu baterista”. Desde aquel momento Mick Jagger entendió que él es el cantante de Charlie Watts y el resto de la banda saben que se deben acoplar al preciso ritmo que ofrece en los Rolling Stones. 

Casi seis décadas después de haber ingresado a la banda, el icónico baterista se separará por unas noches del banquillo de The Rolling Stones, pero la banda mantendrá el groove único que Charles Robert Watts ha dejado plasmado en su vasta obra discográfica y esperará el regreso del verdadero mandamás para seguir rockeando como lo ha hecho desde 1963.  

 

  

antonio.becerril@eleconomista.mx 

Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea

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