La comisión antimonopolios acusó y sancionó con una multa de 10.1 millones de pesos a Cemex, de Lorenzo Zambrano, por boicotear e impedir la entrada a México de la carga del buque Mary Nour.

En el año 2004, ese buque transportó desde Rusia hasta México un cargamento de 26,000 toneladas para venderlas a precios más bajos de los que en ese momento se comercializaban en el mercado nacional.

Sin embargo, luego de estar inmovilizada la embarcación en la entrada del puerto, no pudo bajar el cemento valorado en 1 millón 651,000 dólares.

Mary Nour arribó a Altamira el 17 de julio del 2004 y 11 meses después de permanecer atracado forzosamente mientras se resolvía el pleito judicial -con pérdidas diarias por 30,000 dólares- no pudo descargar en México y zarpó hacia África.

El caso fue un escándalo por todas las maniobras que realizó Cemex en México y en distintos países para evitar primero que se comprara, luego que se trasladara y finalmente que entrara al mercado mexicano.

Los tres que desafiaron al numero uno

La operación frustrada de importación y comercialización en México de cemento la intentaron Ricardo Alessio, Luis Bonales y Ricardo Camacho, a través de su empresa Comercio para el Desarrollo Mexicano (CDM), asociados con los españoles José Echarri y Rubén Llabona, de la empresa Tradeland.

Los tres mexicanos habían trabajado en Cemex y un día se les ocurrió que sería buen negocio importar cemento a México.

El brazo ejecutor del boicot de Cemex fue, en su momento, Jorge Tello Peón, entonces Vicepresidente de Inteligencia Competitiva.

Larga guerra legal

Cuando el Mary Nour tuvo que regresar sin descargar el cemento, los socios mexicanos manifestaron que habían perdido una batalla pero no la guerra y presentaron su denuncia ante la comisión antimonopolios.

La CFC desahogó dos procesos y una vez que señaló como probable responsable a Cemex, la empresa interpuso una serie de litigios que difirieron la resolución del caso desde el 2009 hasta enero del 2012.

Boicot, los fundamentos

La comisión antimonopolios fundamenta su acusación de boicot en contra de Cemex en cuatro puntos:

1.- Inducir a la Cámara Nacional del Cemento (donde Cemex cuenta con mayoría de votos) a negar su opinión favorable para que la empresa importadora formara parte del Padrón de Importadores de Cemento, requisito vigente en ese momento para importar.

2.- Presionar a productores de cemento en Indonesia y Taiwán para que no surtieran cemento a la empresa importadora.

3.- Obstaculizar, a través de recursos jurídicos, el atraque del buque Mary Nour en el puerto de Tampico.

4.- Impedir la entrada del cemento por el puerto de Altamira a través de recursos jurídicos promovidos por la Cámara Nacional del Cemento contra la Terminal Marítima de Altamira.

Fin, todavía lejos

Cemex todavía tiene, a partir de ahora, 30 días para interponer un recurso de reconsideración respecto de la resolución de la comisión antimonopolios.

Y además tiene la posibilidad de que si no se resuelve a su favor, podría interponer otros recursos jurídicos.

Esta guerra va para largo, pero sin duda el fallo le da la resolución a los tres inversionistas mexicanos que intentaron vender cemento importado en México.

La multa impuesta a Cemex, la más alta conforme a la legislación vigente durante el proceso, la verdad es muy menor.

Las pérdidas que registraron los inversionistas sin duda fueron mucho mayores.

Pero el costo que está pagando Cemex en su imagen tiene una dimensión muy importante. Y para el órgano regulador de la competencia el saldo es positivo, porque a pesar del tiempo que ha pasado, al final emite una resolución que ubica las insanas prácticas de mercado que realiza un poderoso agente económico.

CUENTOS VERAS

Tenedora K pospuso unas horas más su ultimátum para que Med Atlántica, de Christian Cadenas, compruebe la existencia del capital para reestructurar Mexicana de Aviación. Esperará hasta mañana por la noche para que Med Atlántica compruebe la existencia de los 300 millones de dólares -depositados en Banca Mifel- que son necesarios para el rescate de Mexicana.

Así se acordó luego de una reunión que sostuvieron ayer el juez que lleva el concurso mercantil de la aerolínea, Felipe Consuelo Soto, con los representantes de Med Atlántica, Christian Cadenas, y de Tenedora K, Jorge Gastélum.

Tenedora K, propietaria de 95% de las acciones de Mexicana de Aviación, había puesto como límite este lunes para que Med Atlántica comprobara que los 300 millones de dólares son reales y tienen un origen lícito.

Twitter: @marco_mares

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